Lunes de Icónicos: Avril Lavigne

y «The best damn tour».

Es un nuevo lunes de icónicos y es el turno de una artista que con sólo mencionarla nos remonta a lo memorable que fueron los 2000s con su delineado, skate en mano, calaveras, tintura y su extremo alisado. Nos referimos a Avril Lavigne y a la gira de su tercer disco, «The Best Damn Thing».

El llamado «The Best Damn Thing» pasó por Europa, Norteamérica y Asia. Fue en Toronto, Canadá, ciudad natal de Avril, donde se decidió grabar el concierto bajo la dirección Wayne Isham, para posteriormente ser lanzado como DVD un 5 de septiembre del 2008.

Avril, quien tras «Let Go» y «Under My Skin» nos tenía encantados con su rudeza, espantó al lado más emo de su fandom una vez que lanzó su tercer disco, ya que ahora todo tenía glitter rosado. Y pese a que su sonido cambió a algo más pop, su esencia y energía era la misma, y su delineador se mantenía ahí.

Siendo el sexto disco más vendido del 2007 (según IFPI), el tercero más vendido de la cantante y a su vez, considerado por AllMusic como uno de los más importantes de todos los tiempos en el pop punk, Avril tenía el mundo a sus pies y con este tour dio un paso al siguiente nivel con un mega espectáculo.

En una gira que tuvo teloneros que fueron variando entre artistas como los Jonas Brothers, Demi Lovato, Silverstein, Boys Like Girls e incluso Puffy AmiYumi; Avril nos deleitó con un show que incluía una puesta en escena llena de glitter, color rosado, calaveras, bailarines, cambios de vestuario y covers.

El concierto que fue registrado el 7 de abril del 2008 en el Air Canada Centre de Toronto empezaba con un grupo de bailarines con banderas mientras sonaba la intro de «Girlfriend», en tanto que Avril hacía su entrada triunfal a través de una plataforma que se alzaba al centro del escenario.

Con su micrófono lleno de glitter en mano, la cantante saludaba a su público para dar paso a «I Can Do Better» y luego a una de sus canciones más conocidas hasta el día de hoy, su primer sencillo «Complicated». Y mientras sonaba la intro de «Innocence», se da el tiempo de tomar su guitarra para tocar «My Happy Ending» y, como si esta canción no fuera suficiente para hacernos llorar, sigue con «I’m With You».

Con otro cambio de vestuario mientras suena su cover de «Bad Reputation», originalmente de Joan Jett, Avril vuelve a darle energía al público con «Everything Back But You», y a tocar en batería «Runaway» y «Hey Mickey», cuya versión original es de Toni Basil. Se acerca el final y, para ir cerrando, es el momento ideal para cederle espacio a la canción que da título a su álbum y tour, «The Best Damn Thing».

Bailando «I Don’t Have To Try», jugando con el público antes de tocar «He Wasn’t» y volviendo a cantar «Girlfriend», esta vez en su versión remix, decide cerrar este maravilloso show con uno de sus clásicos, «Sk8er Boi», con la estrella de «Let Go» de fondo.

Si bien Avril Lavigne está muy asociada a sus dos primeros discos, los cuales fueron sus más grandes éxitos, «The Best Damn Thing» no merece ser visto como menos. Fue el momento en que pudo y quiso llevar sus shows a algo más grande y, a su vez, fue una forma de dar un cambio a su look y estilo sin importar el qué dirán, demostrando que un poco de glitter no la cambiaba como persona ni la hacía menos artista.

Definitively, she is the best damn thing that your eyes have ever seen!