Gente Triste: Cigarettes After Sex

En días como estos la melancolía se ha convertido en un sentimiento recurrente con el que muchas veces nos es difícil lidiar, así que ¿por qué mejor no disfrutar de algunas canciones tristes para acompañar el mood y de paso abrazar el dolor? Este domingo, en nuestro día dedicado a la gente triste, les traemos a unos especialistas en nostalgia y desamor, oscuridad y sentimentalismo. Nos referimos a la banda estadounidense de indie rock Cigarettes After Sex.

A oídos de cualquiera, sus canciones son la invitación perfecta para sacar a relucir nuestros recuerdos más deprimentes: aquel del primer corazón roto, de esa relación que terminó por fracasar y sobre todo, de lo profundo que pudimos haber caído a causa de nuestros pensamientos autodestructivos. Probablemente la culpa de abrir estas heridas se la lleve la perfecta combinación del andrógino timbre de voz de Greg González, con el suave dream pop característico de la banda y sus letras nostálgicas cargadas de recuerdos sumamente descriptivos.

Si bien es cierto que la banda no posee tanto material, a pesar de estar vigentes desde el año 2008, es un hecho que se han tomado el tiempo necesario para producir canciones realmente buenas (aunque tal vez poco arriesgadas). Desde sus primeros sencillos nos presentan éxitos como “Nothing’s Gonna Hurt You Baby” y “Dreaming Of You”, que poseen esa atmósfera suave y ensoñadora la cual comparten gran parte de sus canciones, narrando desde el sentimentalismo y el dolor, lo que inevitablemente nos hace entrar en un “estado meditativo”, reflexionando sobre las malas experiencias de nuestra propia vida. 

Por si no fuera poco, en la medida que logran hacer madurar un poco más su sonido, también lo hacen sus letras, ya que comienzan a narrar escenas más “visuales”, como por ejemplo en “K” donde Greg describe el momento preciso en que se da cuenta que su pareja, Kristen, ya no lo quiere como antes y  lo descubre precisamente por su mirada. Todas estas descripciones exactas nos dan la sensación de que las canciones de Cigarettes After Sex en realidad tienen muchos tintes cinematográficos, por la manera en la que se relata cada corte, contándonos una historia con todos los detalles posibles, convirtiéndola en una suerte de dolorosa hiperrealidad sonora.

Si no has tenido la oportunidad de escucharlos probablemente estés pensando “¿Por qué me recomiendan algo que me hará sentir mal?”. Sin embargo, hay mucho de cierto al afirmar que la música triste es catarsis, es darnos un empujoncito para avanzar y dejar atrás aquello que nos dañó en algún momento y que aún no podemos recordar sin que se nos estruje el pecho. Así que en este punto no suena tan descabellado pensar que el trabajo de Cigarettes After Sex puede ser, de cierta forma, terapéutico y en gran medida purificador, ya que no hay nada más sano que aprender a ser conscientes y aceptar nuestro propio dolor.