Unknown Treasure: «Hot Mess» de Girli

Los sábados siempre tienen esa vibra de festejo. Aunque no se puede salir, podemos hacer nuestra propia fiesta en casa, y el unknown treasure que les preparamos para hoy es perfecto para aquellos en el mood de una fiesta pop feminista, estamos hablando del EP «Hot Mess» de Girli.

Milly Toomey es el nombre de la artista pop conocida como Girli, quien nació en Londres. Su música es fuertemente influenciada por el punk, lo que explica su marcada ideología política. A los 13 años era vocera en una organización feminista donde concientizaba sobre el abuso sexual; a los 15 años se dio cuenta de que su voz no era tan escuchada como ella esperaba, entonces comenzó a hacer música.

Girli es una princesa pop que canta sobre el periodo, terminar destrozada en fiestas, el lado negativo de internet y también sobre el empoderamiento femenino. Así fue como visibilizó su perspectiva de género y la música se convirtió en el medio por el cual finalmente logró llamar la atención y transmitir su mensaje.

«Hot Mess» es el tercer EP que lanzó. Se compone de cuatro canciones que relatan las aventuras de ser una mujer no heterosexual en la industria musical que solamente quiere pasarla bien, pero que sufre las consecuencias de vivir una crisis existencial en medio de una época en donde internet juega un papel esencial en nuestras vidas, con las cosas malas que eso implica. 

Girli exprime su inteligente mirada creando letras con las que podemos relacionarnos fácilmente y melodías claramente influenciadas por el bubblegum pop con una producción digna de la generación de PC music. «Hot mess» es un álbum único, en el momento en el que salió, nadie hablaba con tanta libertad sobre estos temas y por eso hay que destacarlo, es importante tener íconos pop que salgan del estereotipo y hablen de temas profundos o políticos.

Así que ponete tu outfit rosa, tus vans, ponete glitter y escucha «Neck Contour», nuestra canción favorita del EP, mientras bailas en tu habitación y te olvidas de la doble vida entre el mundo virtual y el mundo real que la modernidad nos obliga a vivir.

¡Gracias, Girli!