Gente Triste: La Dispute

Una nueva semana trae un nuevo domingo triste, y en los distintos tipos de tristeza podemos encontrar música que nos lleva a diferentes grados de penita en el corazón. La Dispute tiene música para todos esos grados de tristeza.

La banda de Michigan fue formada en el 2004, pero no fue hasta el año 2006 que lanzaron su primer álbum «Vancouver», y entre los años 2006 al 2009 sacaron tres EP’s llamados «Here, Hear» (I, II y III). En estos exploraron un lado más cercano al spoken word, mientras «Vancouver» echaba raíces con géneros musicales como el screamo y el post-hardcore. Estos tres géneros se unirían en su trabajo del 2008 «Somewhere at the Bottom of the River Between Vega and Altair».

Pero hay algo que separa a La Dispute de otras bandas que están dentro de estos géneros y es que, para sus primeros años escribiendo, sus letras tocaron temas de problemáticas cotidianas que puede llegar a vivir la gente con condiciones mentales como depresión o ansiedad, y lo explaya de la forma más dolorosa posible, musicalmente encontrando cierta armonía entre melodías disruptivas y algunos cambios de ritmo que llevan a la canción en direcciones completamente diferentes a su inicio.

Por otra parte, Jordan Dreyer, vocalista principal de la banda, no se corta al momento de dejar su voz ir sin ningún problema. Lo que para algunes es poca preparación vocal por su parte, para otres esa voz rota se interpreta de la misma manera en que sus letras: Una forma de dejar salir o explicar las problemáticas de una vida con una condición mental que, la mayoría de las veces, es tabú en la sociedad y muy mal cuidada de parte de la medicina.

De esta época podemos rescatar la canción «The Last Lost Continent» del disco de 2008, en donde Jordan intenta dar un mensaje esperanzador relatando el asesinato gráfico a una personificación de la depresión, y recordándonos a todes que la unión de las personas es una ayuda para evitar el aislamiento casi forzado que crea esta enfermedad. En la canción también intenta decir que así mismo como otres le han ayudado, él (como hablante lírico) quiere crear un espacio seguro en este mundo creado en el álbum para quienes lo necesiten.

El álbum que atrapó la mayor atención del público fue «Wildlife» en el 2011, en donde Jordan Dreyer ocupa letras que se basan en historias de gente que él conoce o detalles que ha visto y que logra convertir en historias dolorosas. El ejemplo que más queda con esta descripción es la canción «King Park», en donde habla desde la perspectiva del fantasma de un chico que muere en un tiroteo en un lugar cercano del hogar de Dreyer.

Fue él mismo quien comentó en un lanzamiento especial del disco llamado «Wildlife: Conversations» que conocía a uno de los policías involucrados en el caso, y fue él quien le comentó sobre el momento en que encontraron al asesino de 20 años que se mostraba arrepentido y todavía con el arma gritaba la línea más recordada de la canción: «Can I still get into heaven if I kill myself?» («¿Puedo ir al cielo si me quito la vida?»).

Con el pasar de los años, la música de La Dispute se ha vuelto más melódica, ya no se basa tanto en el screamo y la voz de Jordan va acomodándose mejor. El álbum «Rooms of the House» es considerado el último con aquella esencia estética nostálgica que la banda usaba para el arte de sus portadas, además de estar enfocado mucho más en represalias de romances oxidados que los álbumes anteriores. Ya para 2016, con el álbum «Tiny Dots», que incluía seis canciones nuevas (cinco instrumentales) y seis versiones en vivo de canciones de sus últimos discos, experimentaban con instrumentos más electrónicos, más melódicos y suaves.

En el último trabajo de la banda, «Panorama» del año 2019, podemos encontrar atisbos de la música disruptiva de hace ya más de diez años. La banda ha evolucionado, y muchos fans piensan que siguieron la dirección correcta. Mejorando musicalmente, pero manteniendo siempre las temáticas oscuras y rondando diagnósticos psiquiátricos con las que más de une de nosotres tiene que vivir, esa es la ideología que la hace una banda esencial para la gente triste y, por tanto, para nuestro especial de hoy.