Recomendación: Sunset Rollercoaster

Un nuevo miércoles, una nueva recomendación para actualizar esas a veces olvidadas playlist. Hoy nos acompaña una banda de Taiwán, quienes han sabido darle un gusto nuevo y fresco a la música indie: Sunset Rollercoaster.

El nombre de la agrupación nació de una foto que se tomaron en una máquina para fotografías en grupo, donde usaron un fondo de una montaña rusa frente a un atardecer. Esto sucedió en 2009, y desde entonces no han parado.

Actualmente con cinco miembros, la banda en un inicio constó de seis integrantes: Kuo-Hung Tseng en la voz y la guitarra, Hung-Li Chen en el bajo, Shao-Hsuan Wang como tecladista, Tsun-Lung Lo a la batería, Shih-Wei Huang en la percusión y Hao-Ting Huang a cargo del saxofón. Este conjunto instrumental da a la banda una versatilidad increíble a la hora de añadir nuevas influencias a su música, lo que se acentúa al cantar ellos principalmente en inglés. No solo hay una versatilidad sonora, sino de interpretación, considerando que viven en un país donde se habla mandarín, decisión que no es casual.

Si bien alcanzaron una mayor fama gracias a uno de sus lanzamientos de la segunda mitad de la década pasada, su primer lanzamiento de larga duración fue el 2011 con «Bossa Nova». Al contrario de lo que el nombre insinúa, este trabajo poco y nada de cercanía con el nombre de la corriente musical. Este lanzamiento debut es un viaje a los 80s, una mezcla de rock clásico y blues que, junto con su portada en blanco y negro con vistosas letras naranja, nos hace dudar de si estamos escuchando una banda actual.

Después de una pequeña separación en que el vocalista y el baterista decidieron tomar un nuevo rumbo musical y posterior a ganar un nuevo integrante, la banda dio un vuelco con su lanzamiento del 2016 «Jinji Kikko». Su sonido se mantuvo retro, pero añadieron sintetizadores, efectos vocales, teclados brillantes que nos recuerdan a bandas del estilo Bee Gees. Con tan solo tres canciones este es probablemente su trabajo más famoso, siendo «My Jinji» en concreto el corte que enamoró a un público soñador y nostálgico.

«Cassa Nova», lanzado el 2018, terminó de concretar este experimento de sonido. Un synth-pop mezclado con influencias leves de ese rock que nos presentaron en su primer lanzamiento y una buena dosis de disco, psicodelia y jazz se vieron reunidos en nueve canciones imposibles de dejar de escuchar. Irónicamente, para su siguiente trabajo es en donde encontramos las influencias bossa que pudimos esperar en el primer disco. Las tres canciones que conforman «VANILLA VILLA» (2019) son sumamente distintas entre sí, los golpes de energía contrastando entre cada una de ellas, dando como resultado un trabajo que, si bien no es difícil de escuchar, sorprende. 

Este año nos han entregado dos sencillos. «我是一隻魚 I’m a fish» es una reversión que nos traslada a los 70s y nos hace sentir que estamos perdidxs, flotando bajo el agua, mientras que hace unos días pudimos escuchar «Candlelight», una colaboración con OHHYUK. En este último tema vemos una faceta totalmente distinta, un sonido moderno y oscuro que no había sido presentado por la banda antes, al más puro estilo Billie Eilish.

No sabemos si este sonido más alternativo en el sentido moderno de la palabra seguirá siendo parte de la estética sonora de la banda, pero brinden lo que brinden sus siguientes lanzamientos, sabemos que Sunset Rollercoaster seguirá dándonos la inspiración, calidad, psicodelia y pasión de siempre.