Mujeres BacanEs: Courtney Barnett

Es otro viernes y la mujer bacán del día de hoy servirá de excusa para distraernos sobre el estado del mundo hoy. Courtney Barnett es una cantautora australiana, la cual ha dado que hablar desde la década pasada y que ha sido parte de la escena indie angloparlante junto a nombres como Vampire Weekend y Phoebe Bridgers.

Entre 2010 y 2011 Barnett se adentró en su carrera musical, participando en la banda grunge Rapid Transit. Paralelamente, se dedicó a grabar primeras versiones de muchas de sus canciones con la banda The Olivettes. También colaboró con Brent DeBoer, de The Dandy Warhols, en su banda Immigrant Union. 

Ya en 2012, Barnett publicaría su primer EP en solitario, «I’ve Got a Friend Called Emily Ferris», y al año siguiente «How to Carve a Carrot into a Rose». Ese mismo año, su sello Marathon Artists lanzaría un compilado de ambos EPs llamado «The Double EP: A Sea of Split Peas». El doble EP fue un éxito, atrayendo la atención de los medios especializados, siendo «Avant Gardener» la canción más conocida de la artista, hasta la fecha

Con letras astutas y divertidas, experimentando con sonidos de épocas pasadas, Courtney se hizo de la atención que su imaginación merece. Así, en 2015, lanzó su primer álbum de larga duración llamado «Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit», el cual siguió la línea de sus dos primeros EP, demostrando la capacidad de Barnett de unir música y letra y hacerlo parecer fácil. Y es que Courtney logra un balance exquisito, dejando ver que, sin música, ella probablemente divagaría entre sus historias simples pero hermosas y que, al mismo tiempo, sin tales historias, su música solo estaría ahí, sin mayor importancia. Ambos elementos logran unirse perfectamente para deleitarnos con sonidos y letras que, aunque no son despampanantes, logran llegar a nuestro corazón o sacarnos una sonrisa. 

En 2018 publicó su segundo álbum «Tell Me How You Really Feel», un disco mucho más sutil y delicado, con las mismas letras agudas, pero hablando de temas más cercanos entre ella y nosotrxs como, por ejemplo, la relación entre cantante y público, y cómo se vuelve injusta porque nosotrxs parecemos saber mucho de ella, pero ella no sabe nada de nosotrxs. Su capacidad de escribir música como si fuesen poemas o novelas permanece intacta, alternando entre palabras rebuscadas y pequeños guiños a su vida íntima, a su soledad y sus crisis de identidad. 

Courtney logra maravillarnos con sus letras y su música, y todo lo que provoca cuando une ambas. Sus canciones parecieran ser visillos en la ventana de su casa, dejándonos ver su vida, sus inquietudes y sus anhelos. Sin lugar a dudas una mujer a la cual no le hace falta demostrar nada más, pero que si deseamos nos deleite con nuevo material pronto.