Mujeres Bacanes: MARINA

¡Es viernes de mujeres bacanes! y con la artista de hoy nos preguntamos ¿por qué no hablamos de ella antes? Es turno de Marina Diamandis o como algunxs la conocen mejor por su antiguo nombre artístico, Marina and the Diamonds o actualmente como MARINA.

Marina Lambrini Diamandis nació el 10 de octubre de 1985 en Gales, Reino Unido; desde pequeña le gustaba escribir pero no fue hasta los 18 que empezó a escribir canciones y fue en ese entonces que se obsesionó con la idea de ser artista y dedicarse a la música, por lo que trabajó dos meses para juntar dinero y se fue a Londres. Una vez estando allá audicionó para distintos proyectos musicales, pero no funcionó (y ahora que lo pensamos, mejor que así fue).

En 2005 se autodenominó Marina and the Diamonds, explicando que “los diamantes” serían sus seguidores. Comenzó a aprender a tocar piano, a componer y a producir de manera autodidacta en GarageBand para así lanzar sus primeros demos vía MySpace con su EP «Mermaid vs Sailor», el cual tuvo su propia versión física hecha por ella misma. Tras esto, fue nuevamente rechazada por varios sellos discográficos, hasta que logró firmar con 679 Recordings de Warner Music Group.

De MySpace salta a su disco debut «The Family Jewels», su carta de presentación bajo el nombre de Marina and the Diamonds, con canciones sinceras sobre la vida misma, con temáticas que iban desde los ideales de vida que nos plantean, el sentirse vacíx, los problemas adolescentes, el amor e incluso la sexualidad femenina. Nos deleitó con canciones pop pegajosas y videoclips extraños, llenos de colores y referencias a la cultura pop, y pese a que este disco no fue el más exitoso, sí la llevó lejos y comenzó a patentar su propia imagen llena de dibujos de diamantes.

Luego llegamos al icónico y memorable en todas sus formas, «Electra Heart», disco que Marina admite que fue extraño ya que se sintió un poco más distanciada de su trabajo. Con arquetipos femeninos, nos encontramos con un álbum conceptual con una imagen tan clara que podemos solo asociarla al corazón que dibujaba en su mejilla. Con vestidos antiguos, rubia, maquillada, con videoclips para cada canción, Marina se transformó en un himno de nuestra adolescencia, porque pese a que era tan solo un personaje, sus canciones de amor, desamor y sentimientos confusos, nos hacían cantar a todo pulmón.

«Froot», como siempre, llegó con colores, frutas (por supuesto) y una faceta de Marina distinta, igual de interesante y canciones pegajosas, pero siendo cada vez más sincera consigo misma y cercana a su trabajo, ya que ella compuso todo el disco y lo co-produjo junto a David Kosten. Con vestidos y trajes ajustados, además de un cintillo con alguna fruta plástica sobre la cabeza, cualquiera de sus shows en vivo era sumamente reconocible y con cuya gira pudimos verla en Latinoamérica, donde revivió cada una de sus eras pasadas, a través de visuales que nos evocaban esos discos.

En 2018 anuncia que su nombre simplemente será MARINA y quitaría el “and the Diamonds”, por lo que su siguiente trabajo, «Love + Fear» está bajo ese nombre. Disco que consta de dos partes, en el que confesó que simplemente escribió las canciones, no había pensado el concepto del álbum hasta que tuvo que ponerle título. Una era en blanco y negro, sencilla y cercana, donde se libera un poco de todas sus aprenciones.

Y nos encanta pensar que viene otro trabajo en camino, ya que recientemente lanzó «Man’s World», una canción sobre el feminismo y la naturaleza, que cuenta con un video simple, en un paisaje aislado de la ciudad y con distintos tipos de corporalidades, sin aludir a un ideal de belleza.

Una artista que confiesa que hace pop y que le encanta este estilo de música ya que es lo que siempre escucha y piensa que es un género que no debe ser visto en menos, como si la música alternativa (o cualquier otra) fuese superior. MARINA, dueña de varias canciones en los tops de música, con eras distintivas y visualidades que la acompañan, sin duda merecía un lugar en nuestro especial de mujeres bacanes y aunque podríamos hablar horas sobre ella, debemos darle un cierre en este espacio.

Marina, sin duda, a través de su música, estilo, letras e incluso con su mismo nombre, da cuenta de un crecimiento y muchxs hemos tenido el placer de poder crecer junto a ella y aprender sobre la vida. Gracias, Marina, por darnos un espacio como tus diamantes y en tu club de los corazones rotos.