Gente Triste: «In Sickness & In Flames» de The Front Bottoms

¿Domingo triste? Domingo triste. Y como todos los domingos, les traemos gente triste.

El año 2020 ha sido difícil y deprimente para la mayoría de nosotres, a veces se siente como si hubiera un vacío terrible que no hay forma de llenar, pero otras veces al menos tenemos buena música que nos acompañe. En especial, a les artistas que decidieron lanzar música nueva en plena crisis mundial.

Una de las bandas que logró canalizar la tristeza y el estrés colectivo fue The Front Bottoms con el álbum «In Sickness & In Flames», lanzado el 21 de agosto. 

Si bien la banda de Nueva Jersey es reconocida por su sonido simple y hecho para “gente ordinaria”, personas deprimidas que odian el ambiente en que se encuentran, se mueren por hablarle a sus exes y no saben cómo recuperar amistades perdidas. En este tipo de temas, Brian Sella (guitarrista y voz principal) y Mat Uychich (batería y segunda voz) se declaran expertos.

The Front Bottoms hace música hace ya una década, comenzando por algo indie y poco melódico con uso de spokenword, para nada profesional. Su sonido se fue refinando con el paso de los años, acercándose más al género pop-punk del cual siempre parecieron ser alienados. Aunque ellos mismos declaran que no quieren perder la simpleza y el “poco profesionalismo” en sus producciones, hay una gran diferencia entre «I Hate My Friends» y «My Grandma vs Pneumonia» que fueron producidos, mezclados y lanzados por ellos mismos en 2008 y 2009 respectivamente, con discos como «Back On Top» y «Going Grey», los precursores de «In Sickness & In Flames», que estaban bajo el apoyo de la discográfica Fueled By Ramen y fueron notoriamente mejor producidos.

Los singles del álbum pueden describir el espíritu del disco perfectamente: «everyone blooms», «montgomery forever» y «camouflage». Las tres están cargadas de nostalgia, de algo perdido y de apariencias, relaciones que no sabemos si son reales o falsas. «everyone blooms», a diferencia de las otras dos, tiene un toque de esperanza en el futuro que los otros dos singles no tienen. Pero aún así mantiene su propio dolor, al igual que todes nosotres.

Por otro lado, las canciones que mencionan más el vivir una relación (tanto de amistad como amorosa) en medio de una pandemia, extrañando a quienes no puedes ver, privado de contacto físico y dependiente de llamadas telefónicas o videollamadas, intentar complacer a otra persona para intentar combatir el sentimiento de soledad que te llena, son temas que se repiten en canciones como «the truth», «the hard way», «love at first sight».

La única canción que podría considerarse “romántica” a pesar de mostrar una relación algo tóxica, es «bus beat». Mientras por otro lado los temas más introvertidos y personales que Brian Sella escribió para este disco, intentando explicar su estado mental a lo largo del año fueron «make way», «jerk» y «leaf pile», esta última siendo la más cercana a una producción más completa en todo el disco. Por otro lado, en «Faibanks, Alaska» habla sobre estar atascado en el tiempo, antes de la pandemia y estar encerrado.

En general el hablante lírico a lo largo del álbum intenta sobrellevar sus propios problemas, teniendo combates consigo mismo e intentando mantener su sanidad sin aislarse por completo emocionalmente del resto. El disco resonó bastante con los fans y con el público del pop-punk en general, quienes se identificaban con estas emociones y compartían los mismos miedos, sintiéndose así, un poco más acompañades.