Gente Triste: Chris Cornell

Advertencia: Este especial se refiere explícitamente al suicidio. Si eres sensible a esta temática, recomendarmos no leerlo o hacerlo con precaución.

Es un nuevo domingo gris en el que hablamos de gente triste. Hoy tenemos a un artista que lamentablemente ya no está con nosotros, alguien que a pesar de haber sido la voz de una generación tuvo sus problemas y no logró enfrentarlos de la mejor forma.

Chris Cornell nació el 20 de julio de 1964 en la ciudad de Seattle, el mismo lugar en que ayudó a darle vida al movimiento grunge. Cornell fue frontman de bandas famosas como Temple of the Dog, Audioslave y Soundgarden, compuso 13 álbumes al igual que otros cinco que hizo en su proyecto solista. Ganó tres Grammys además de ser nominado en muchísimas más ocasiones a los premios de MTV, Golden Globes, entre otros.

Era alabado tanto por fans, por los medios musicales, críticos, colegas y demás por ser una de las mejores voces de la historia del rock and roll. Es por esta misma razón que el mundo entero estuvo de luto (y algunes todavía lo estamos) desde el 18 de mayo de 2017 a sus 52 años, el artista se quitó la vida en su habitación de hotel luego de un concierto en la ciudad de Detroit.

Cornell había pasado su vida luchando con un estado depresivo continuo y que a ratos era bastante severo e intensificado con alcohol y abuso de substancias ilícitas. El suicidio es un tema delicado y lamentablemente es algo que se repite muchísimo alrededor del mundo. La muerte de Chris Cornell recuerda que mayo es el mes con más riesgo de suicidio en los Estados Unidos, al igual que en todo el hemisferio norte. Esto según estudios que comenzaron en 1897, lo que ha aumentado desde la década de 1970. 

Este tipo de cosas puede tener muchos factores, algunos de ellos que no son evitables (genética, género, entorno, etc) y en el caso de una depresión severa pueden haber factores muy característicos y fuertes como agitaciones incontrolables, insomnio y un grado de euforia. Por supuesto este tipo de condiciones mentales no están del todo descifradas y hay una gran controversia sobre qué clase de síntomas pueda tener una persona con depresión y con qué frecuencia se manifiestan. 

Si ustedes se sienten de alguna forma u otra atrapados en algo que pueda ser depresión, por favor busquen ayuda. Aunque no hayan muchas cosas concretas sobre la enfermedad, la terapia nos puede ayudar a todes a salir del hoyo horrible y aterrador que es la depresión severa. 

En el caso de Chris Cornell, a pesar de tomar medicamentos anti-depresivos, nunca tuvo un diagnóstico oficial, y en caso de que lo tuviera, no lo compartió públicamente. Lo que nos queda son diferentes interpretaciones de su música, algunas canciones con mensajes no tan vagos como la clara nota suicida de «Follow My Way» son un ejemplo del estado mental que Cornell manifestaba. “Little one don’t be a fool, i’m a wreck when i look mighty. In Euphoria i’m bruised, in confusion next i’m lighting. In complancence i am small, in oblivion i am charged” (pequeña no seas tonta, soy un desastre cuando me veo grandioso. En euforia soy apaleado, luego en confusión soy un relámpago. Complacido me hago pequeño, en el olvido soy recargado). 

En estas primeras líneas de «Follow My Way», explica los síntomas de una grandiosidad falsa, euforia y energía que se mezcla con vulnerabilidad dolorosa que la persona a quien el hablante lírico se dirige no logra ver. Normalmente, las personas que no han sufrido este tipo de cosas, no las pueden ver en las demás personas. 

Otras canciones escritas por Chris Cornell muestran mensajes de agonía y autocríticas abrumadoras (en el caso de «Say Hello 2 Heaven») o desesperación casi insoportable hasta querer rendirse por completo a un final o a un poder mayor que acabe con todo (como la canción que le ganó el Grammy con Audioslave, «Black Hole Sun»).

Las diferentes interpretaciones pueden variar según quién esté leyendo/escuchando el contenido de este astro musical, pero sí concuerdan con que su estado mental se reflejaba en su música. Y a pesar de que sus cercanes, amigues y familiares, solían decir que en los últimos dos meses de su vida estuvo “alegre y enérgico”, se suele dejar de lado que también decían que estaba agitado, inquieto y sufría de insomnia. Esto último agregado a sus medicamentos pareció ser la gota que rebalsó el vaso. 

Es bastante sabido a estas alturas que muches de les artistas más honorades y galardonades han sido sensibles al mundo, tanto externa como internamente y la carga del ojo público solo aplica presión en condiciones mentales que ya son delicadas de tratar. Ni la confirmación pública de su condición mental ni todos los estudios de prevención del suicidio podrán explicar realmente el porqué alguien tan talentoso e increíblememte bien percibido por sus pares y su público decidió quitarse la vida de esta forma repentina, especialmente cuando su música salvó vidas e impulsó a muchos fans a buscar ayuda con sus propios problemas.

Solo nos queda recordar a Chris con el cariño y reconocimiento que se merece, y cuidarnos apropiadamente de las cosas que a veces son más grandes que nosotres.