Jueves de cine: «Cardigan» + «Willow» de Taylor Swift 

Este jueves vamos a hablar de dos videos muy especiales que nos regaló Taylor Swift durante el año pasado, cuando probablemente muchos de nosotros estábamos encerrados en nuestros hogares. Nos referimos a «Cardigan» y a «Willow», lanzados el 23 de julio y el 11 de diciembre respectivamente. Si hay algo que nos encantó de sus dos últimos álbumes es la magia y la naturalidad que nos entrega. Y eso es algo que define y se explora en los videos de estas canciones. 

El video de «Cardigan» comienza con Taylor tocando el piano en un espacio no muy grande y por lo mismo, acogedor. Todo lo que hay en la habitación crea un ambiente muy íntimo, la iluminación es tenue y la chimenea está encendida, las paredes son de madera y piedra con cuadros al óleo y un reloj análogo colgados. Remite a lo sencillo, a lo hecho a mano, y está en concordancia con el sonido del álbum donde predomina el sonido acústico. En contraste a esto cuando Taylor entra al piano, siguiendo una cuerda mágica dorada, se encuentra en el exterior, en un espacio muy amplio, verde y mágico. Lo natural sigue presente, corre agua por el piano mostrando una imagen muy bella que apreciar.

Luego al seguir la cuerda dorada a través del banquillo aparece en la inmensidad de un agua tormentosa. Esto representa momentos difíciles. El cielo está nublado y aunque parece no haber mucha esperanza ella resiste, nada y se aferra al piano. Logra volver a su hogar, a su espacio a cubrirse del frío con un cardigan.

El video de «Willow» parte donde termina el anterior, ella con el cardigan puesto vuelve a emprender el viaje al interior del piano llamada por la luz de la cuerda mágica. Es curioso como los mismos objetos, en este caso el piano, la llevan a diferentes lugares. Taylor está siguiendo algo, luego nos damos cuenta que sigue a alguien. Hay imágenes muy alegóricas a seres mágicos, como cuando ella se lanza al agua, su silueta al caer parece ser una sirena que se sumerge con fuerza. 

Las vestimentas y los lugares nos transportan a otra época. En su mirada podemos ver intriga y dulzura. Taylor se ha referido a esta canción como un hechizo de amor y es una idea que queda muy bien representada cuando un grupo de personas encapuchadas danzan alrededor de las luces doradas. Ella vuelve a ver esta cuerda dorada y decide volver a seguirla sin saber a dónde la llevará. Finalmente vuelve a su hogar a través del piano y al encontrarse con su enamorado se toman de las manos y salen a caminar, a seguir un viaje juntos.

Todo este relato conectado por la cuerda dorada representa que la vida y las experiencias son un viaje que nos lleva a lugares inesperados, a veces lugares hermosos y a veces a lugares lúgubres. Los seguidores de la cantante hacen la relación con lo que le ha tocado vivir a la artista, pero más allá de eso, aunque Taylor nos muestre su vida nos abre el espacio para conectarnos con nuestras propias experiencias. La propuesta de Taylor en esta nueva era es encontrar lo bello en lo simple, en lo genuino y en nuestras raíces. Es un camino personal que nos inspira a encontrarnos con nosotros mismos con historias sinceras. 

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