Lunes de Icónicos: Florence + the Machine Live at the Royal Albert Hall

Comienza una nueva semana con un lunes que no parece lunes, pero lo que se mantiene invariable es nuestro especial de icónicos, que hoy trae un show inolvidable de una de nuestras bandas regalonas. Hablamos de Florence + the Machine en vivo desde el Royal Albert Hall.

El show fue parte de una serie de conciertos benéficos de la organización Teenage Cancer Trust, que se encarga de mejorar la experiencia de pacientes de cáncer de 13 a 24 años en el Reino Unido. El primero data del 2000 y se volvió una tradición anual desde el 2002. Son organizados por Roger Daltrey, vocalista de The Who, y han participado grandes artistas de la música y la comedia, entre los que se encuentran The Who, Paul McCartney, Oasis, Kasabian, The Cure, Jessie J, Russell Brand y Jason Manford.

La noche final del concierto del 2012, el 3 de abril, perteneció a Florence + the Machine. Con localidades completamente agotadas y acompañados por una orquesta y un coro completo, fueron presentados por el mismo Roger Daltrey para dar paso a un show de poco más de una hora en el que repasaron los dos álbumes que tenían hasta ese momento, «Lungs» y «Ceremonials». El show fue transmitido online para los fans alrededor del mundo.

Con un acompañamiento inusual, las canciones tomaron un aire diferente, más emocionantes, más épicas, más delicadas y más imponentes. Además, la percusión está prácticamente ausente, pero la orquesta la reemplaza magistralmente con su sección de cuerdas, aunque sí se extraña en algunas canciones emblema.

Abrió la noche con «You’ve got the love», una de las canciones que se ha vuelto icónica, en una versión un poco diferente, acompañada por la sección de cuerdas y dando una de las performances vocales más impresionantes que se le ha visto, con una potencia única en su voz. Le siguieron «Only if for a Night» y «Drumming Song», una de las pocas en las que de hecho se extraña la percusión.

Luego vino «Heartlines» y «Between two Lungs», donde la línea “we are all too young to die(somos todos demasiado jóvenes para morir) adquirió un nuevo peso, sacando aplausos. «Cosmic Love» se nos presentó en una versión más calma y delicada, al igual que «All This and Heaven Too». Luego, «No Light, No Light» llegó con el máximo minimalismo, acompañando la voz de Welch solo con el piano y el arpa, con el coro incorporándose al final de la canción.

«Never Let Me Go» nos deleita con el contraste entre delicadeza y potencia en la voz de Florence y la gama de emociones que es capaz de ofrecer y transmitir. A esta gran canción le siguió una que se ha ganado el título como uno de los himnos inmortales de la banda, «Dog Days are Over», que invita a la audiencia a funcionar como un instrumento más con las palmas al ritmo. La noche cerró con otro himno, «Shake it Out», en una versión poco convencional, con menos estridencia, pero no por ello menos épica.

Este show llega a demostrar la capacidad de la banda y de la misma Welch de adaptarse a diferentes escenarios, pudiendo participar en festivales de música al aire libre y bailar sin zapatos y también llenar un auditorio con su impresionante voz acompañada de una orquesta vestida de gala. Sin dudas un gran e inolvidable espectáculo por una gran causa.