Mujeres Bacanes: Debbie Harry

Si pensamos en clásicos del rock, punk y new wave, son varios los rostros femeninos los que se nos vienen a la mente. No los suficientes, tal vez, puesto que la música, como muchas otras áreas de la vida, siempre ha sido una escena laboral mucho más difícil para las mujeres que para los hombres, pero aún así podemos pensar en varias que cimentaron el camino para todas las que vinieron y vendrán.

Dentro de ellas está una mujer incomparable, icono musical, estético y LGBT, una que se hizo paso en la escena sin ningún tipo de pudor. Siempre merecedora de las buenas palabras que se le dediquen, nuestra mujer bacán de la semana es Debbie Harry, vocalista y frontwoman de la icónica banda Blondie.

Debbie es una mujer que, como muchas, viene desde abajo. El nombre con el que la conocemos no es el que se le brindó en su nacimiento, sino cuando sus padres la adoptaron. Nació el 1 de julio de 1945 en Miami, Estados Unidos, y fue adoptada apenas a los tres meses de edad. Se enteró de este proceso a sus cuatro años y a los mediados de sus treinta intentó contactarse con su madre biológica, quien la rechazó.

Antes, sin embargo, a sus 20 años, se graduó de la universidad con un grado en artes en 1965 y pocos años después se mudó a Nueva York, donde tuvo varios trabajos alejados al arte. Fue secretaria, camarera y trabajó en un club de Playboy. Su primera banda fue The Wind in the Willows durante los 60, una agrupación folk-rock que no tuvo mucho éxito comercial. Al conocer a Chris Stein fue que la carrera musical de ambos despegó. Formaron Angel & The Snake, poco después adquiriendo el nombre Blondie. 

Este nombre nació de la manera en que era llamada por los hombres que le coqueteaban, aludiendo a su cabello claro, y tomó fuerza debido a que por la inicial estarían en la misma zona que los Beatles en las tiendas de música, por lo que podrían obtener mayor visibilidad. La banda local decidió lanzar su primer disco homónimo en 1976, pero este trabajo no tuvo mucho éxito por el nombre y temática de su primer sencillo, «X Offender». Al año siguiente, sin embargo, la banda y la particular voz de Debbie comenzaron a obtener fama en Australia cuando el encargado de la música de un programa de televisión colocó por error el lado B del sencillo, que tenía la canción «In The Flesh», en vez del lado A.

La banda local decidió lanzar su primer disco homónimo en 1976, pero este trabajo no tuvo mucho éxito por el nombre y temática de su primer sencillo, «X Offender». Al año siguiente, sin embargo, la banda y la particular voz de Debbie comenzaron a obtener fama en Australia cuando el encargado de la música de un programa de televisión colocó por error el lado B del sencillo, que tenía la canción «In The Flesh», en vez del lado A.

El segundo álbum de la banda tuvo éxito en Reino Unido y el tercero en Estados Unidos, siendo este último, llamado «Parallel Lines», el que les abrió el paso a la fama con sencillos como «One Way or Another» y «Heart of Glass». Ayudó también a la fama de la banda su versatilidad musical, ya que en sus canciones se movían con total libertad entre géneros como el rock, el jazz, el funk, el pop y el disco, solo por nombrar algunos. La voz de Blondie, de un contralto incapaz de encasillarse en un solo sonido, fue clave para esto.

La complejitud de su vida, llena de traumas de infancia y eventualmente todo el lado negativo que suele darse en la escena musical de la que era parte, volvió a aparecer cuando la banda se disolvió en 1982. Quedó en bancarrota, pero pronto, sin nada que perder, comenzó a aventurarse en el cine y como música solista. Tiene una filmografía enorme, de más de 60 títulos, entre los que se incluyen «Hairspray», «Heavy», «Six Ways to Sunday» y «My Life Without Me». Algunas de sus apariciones fueron en series de televisión, y también ha sido presentadora en este mismo medio. 

En el ámbito musical, llegó a lanzar cinco álbumes. El primero fue «KooKoo» (1981), que obtuvo un excelente éxito comercial a pesar de lo experimental de su sonido. Los que le siguieron, «Rockbird» (1986) y «Def, Dumb & Blonde» (1989) tuvieron la misma buena aceptación, pero con su cuarto álbum, «Debravation» (1993), no fue así. Después de un contrato roto con su discográfica de la época, decidió lanzar por su cuenta el trabajo bajo el nombre de «Debravation (8½) Producer’s (Director’s) Cut», el que vendió en sus conciertos.

El 2007 regresó con «Necessary Evil», álbum con el que fue parte de una gira con Cyndi Lauper. Ya como un icono consolidado, esta última etapa de su vida ha estado llena de plenitud, según ha mostrado. Desde los 80 que ha sido activista en la visibilidad y el respeto de las personas VIH+, pero confesó la década pasada que, a estas alturas y con el privilegio que tiene, la filantropía es su principal prioridad. Además, ha vuelto a trabajar con Blondie y nos dio el privilegio de leer su vida de primera mano con su autobiografía «Face It», publicada en el 2019.

Compositora, escritora, cantante, música, actriz e icono femenino y LGBT, Debbie Harry ha sido capaz de lograr todo lo que se ha propuesto en la vida y se ha mantenido auténtica y única. Por eso y más es que mostramos nuestra más profunda admiración por ella, nuestra mujer bacán de la semana y una de las mujeres bacanes de nuestras vidas.