Mujeres Bacanes: Billie Eilish

(Era «Happier Than Ever»)

¡Por fin es viernes! Lo que quiere decir que es momento de hablar de una mujer bacán, una que esta vez no es nueva para nosotros, pero que ha transformado su imagen y sonido en el último tiempo. Hoy hablamos de Billie Eilish, en la era de «Happier Than Ever».

Billie Eilish Pirate Baird O’Connell no es una desconocida para nadie, habiendo alcanzado la fama a los 13 años con «Ocean Eyes», que se volvió un fenómeno viral. Lanzó su EP, «Don’t Smile At Me» el 2017 que llegó a certificación de oro y con el que tuvo una gira, incluso antes de publicar su primer álbum, «When We All Fall Asleep Where Do We Go?» el 2019, que llegó a la cima de múltiples listas a nivel mundial, 4 certificaciones de platino y 5 Grammys para la artista.

Con estos antecedentes, Billie no dejó a nadie indiferente a su figura y su arte, con sus canciones sonando  y su imagen reconocible en todas partes. En ese entonces, era una adolescente que encarnaba la ansiedad característica de la edad y la época que habitamos, y los medios solían centrarse en sus elecciones estéticas.

Con estas decisiones, como la ropa holgadísima con la que vestía, su cabello de colores y sus largas y extravagantes uñs, la artista daba la impresión de querer destacar siendo diferente, y algo intimidante. Su música en su EP y primer álbum es bastante oscura, rasgando en lo aterrador a ratos.

Esto hasta un cambio de imagen bastante repentino pero gradual previo a su último disco. Primero cambia el color de su cabello de su icónico negro con verde a un rubio mantequilla, y de pronto aparece en la revista Vogue modelando lencería y, claro, el video de «Not My Responsability», en el que deja en claro que su decisión por usar esa ropa holgada, además de imponer moda, era protegerse de la cosificación de su cuerpo, pero que ahora entiende que lo que piensen de ella jamás será su responsabilidad.

Este cambio de imagen vino de la mano con el lanzamiento de «Happier Than Ever», un disco decisivo para muchos, que esperaban con sus tridentes y antorchas para lapidarla por si no era tan bueno como el primero, como si no fuese igualmente merecedora de su éxito. Para sorpresa de nadie, el disco resultó ser brillante, con una diversificación refrescante en su sonido, pero es justamente la fama prematura y lo que provoca la industria en una joven mujer lo que cala profundo en el álbum.

Acá Billie baja un poco la energía y potencia desenfrenada de su debut y explora tempos más calmados, pero con letras cargadas de significado, sin dejar de lado unos beats que nos hacen querer bailar. Con su hermano Finneas como fiel compañero de producción, el álbum explora diversos géneros musicales como el pop, el electro, el folk, el jazz, el bossanova, el trip hop, el trap, entre muchos otros, formando un conjunto de canciones dinámico y sin ninguna falla.

Habla sobre lo que ha tenido que enfrentar en la industria desde muy joven, la fama desmedida, las luchas de poder, el abuso emocional, la desconfianza y la misoginia, además de una exploración de su propia sexualidad desde su disfrute. Con completa honestidad nos cuenta que no lleva a nadie a su casa por temor a que pueda hablar con la prensa, su terror a algún acosador que podría existir, la presión de crecer en la industria, los traumas sobre su cuerpo, relaciones tóxicas y manipulaciones emocionales, y nos preguntamos si realmente su debut es su disco más oscuro.

Ya no nos habla de la ansiedad adolecente y los dolores que acarrea desde un lente antinatural y digno de película de terror, ahora revela que el verdadero terror está presente en su cotidianidad. Sus ritmos y coros siguen siendo pegajosos e icónicos, pero nos hacen reflexionar aún más en las letras, que aunque no vivamos la fama apoteósica que ella tiene, podemos identificarnos con más de algún detalle.

Nos pareció importante volver a Billie porque dió un paso gigante, un cambio de 180° que se reflejó en todo su ser y que nos recalca que está creciendo y que no tiene ningún límite a lo que puede llegar a ser. Esperamos verla crecer por mucho tiempo más.