Cover Art: Vampire Weekend

¡Ya es martes! Y en nuestra tradición de martes rotativos nos toca hablar de ? Cover Art ?. En esta ocasión hablaremos sobre Vampire Weekend, sobre todo de su primera trilogía de discos que seguían una estética que llegó a ser muy característica de la banda. Hablamos del disco homónimo «Vampire Weekend», «Contra» y «Modern Vampires of the City».

Los tres tienen borde blanco y una imagen central que normalmente es una fotografía que le haya gustado a Ezra Koenig y el ex guitarrista (y programador, tecladista y segunda voz de la banda) Rostam Batmanglij.

El nombre de la banda siempre estaba con la misma fuente, muy claramente ubicado en medio, como es el caso del disco homónimo y «Modern Vampires of the City», o en el centro superior de la portada, como es el caso de «Contra». Esto también se repite en algunos EPs y sencillos como «Horchata», «Holiday», «Cousins», entre otros.

En el disco debut homónimo se ve una fotografía polaroid de una lámpara estilo candelabro o “araña”. Fue tomada en St. Anthony Hall House, parte del campus de la Universidad de Columbia en donde la banda hizo sus primeros shows. Esto va muy de la mano con la música del disco, muy orquestal y casi sonando a veces como música de cámara.

En el segundo disco, «Contra», lanzado en 2010, se ve la imagen de una joven Ann Kristen Kennis en una polaroid. La foto fue encontrada y comprada por Batmanglij por 5.000 dólares al fotógrafo y cineasta Tod Brody. Según entrevistas de la banda, la misma noche que Rostam la compró, Ezra se dedicó a crear la portada del disco en su computadora, usando el mismo estilo que con su disco anterior.

En esta ocasión, la modelo no fue consultada para el uso de su imagen y se mostró en contra de que lo hicieran, pero para cuando quiso tomar acción en el asunto, el disco ya había sido lanzado. Kennis y sus abogados decidieron demandar a la banda, la compañía discográfica XL Recordings y el fotógrafo Tod Brody por dos millones de dólares. El problema no llegó a mayores, la banda sigue usando la imagen y Ann Kristen Kennis recibió dinero en compensación.

Por otra parte, «Modern Vampires of the City», del año 2013, tomó su portada de una fotografía de 1996 por el fotógrafo Neal Boenzi de la revista New York Times. La fotografía fue tomada en el piso más alto del Empire State Building, mientras la ciudad de Nueva York se veía ahogada en polución. 

La imagen es lúgubre, la banda la escogió debido a la sensación de oscuridad y la predicción de un “futuro incierto”. Esta vez, el nombre de la imagen está en el centro, con la tipografía ya conocida y el nombre del disco escrito en cursiva en la parte superior derecha de la portada. Al igual que los discos anteriores, esta portada va muy de la mano con la música, tocando temas más lúgubres que en los discos anteriores y experimentando un poco más con géneros nuevos. 

El último disco de la banda pierde por completo la estética de sus discos anteriores. Con «Father of the Bride» se pierde la fuente de texto y se usa una caricatura del mundo en vez de una fotografía con alguna historia detrás. Hay quienes dicen que la salida de Rostam Batmanglij en 2014 hizo que la banda cambiara de rumbo drásticamente tanto en su música como en su estética.

Hasta ahora, sí parece que la banda ha cambiado, aunque sigue teniendo la misma calidad musical maravillosa que tenían con anterioridad. Algo que el vocalista y frontman de la banda Ezra Koenig suele decir es que Vampire Weekend va cambiando mucho y al ritmo que sus miembros estimen conveniente, aunque claro que no faltan quienes preferían los primeros trabajos y piensan que todo este cambio fue debido a que la banda “se vendió”. 

Pero bueno, cada quien tiene sus propias formas de ver el mundo.