JUEVES DE CINE:

«SUSPIRIA»

Como cada jueves, hoy conversamos sobre una nueva pieza audiovisual, esta vez ahondando también en su particular banda sonora y el gran legado que nos logró dejar. Estamos hablando de «Suspiria», película italiana estrenada en 1977 y dirigida por Dario Argento, considerada fundamental en el desarrollo del horror en el cine y reconocida por su gran influencia visual, temática y sonora.

«Suspiria» narra la historia de Suzy, una joven bailarina que viaja a Alemania a atender una exclusiva academia de ballet, pero que la misma noche de su llegada se encuentra con el asesinato de una de las alumnas. Así, Suzy comienza a descubrir que algo malévolo y sobrenatural se esconde entre las paredes de la antigua institución.

Con una gran construcción de atmósferas y fotografía, «Suspiria» es uno de los mayores exponentes del Giallo, género de cine italiano orientado al terror y al thriller con temáticas de misterio, crimen y slasher, acompañado de contenidos violentos, asesinatos elegantes y escenas eróticas y provocativas.

El Giallo sería sumamente importante para el cine de terror venidero, desarrollándose durante la década de los 60s, y alcanzando su mayor popularidad durante los 70s, con películas clásicas tales como «L’uccello dalle piume di cristallo» (1970), «Sei donne per l’assassino» (1964) y «Una lucertola con la pelle di donna» (1971). 

Ahora bien, «Suspiria» es desde un comienzo una película visualmente ruidosa, pero no de la manera que uno habría de esperar. Los colores parecen escaparse de la pantalla en cada cuadro en una atmósfera saturada y particular, como una puerta a un mundo alterno lleno de pigmentos y luces. Bajo esta misma línea y en una extraña armonía sinestésica, «Suspiria» es un filme cacofónico, con un soundtrack ruidoso y potente, que invade los oídos del espectador en las instancias más adecuadas, generando una inmersión necesaria y total.

Entonces, pintemos una escena.

Empieza la película: vemos un aeropuerto iluminado por luces rojas, lúgubre y colorido a la vez, frente a nosotros Suzy, con ojos enormes, curiosa, emocionada y observando atentamente el lugar, se encamina hacia las puertas con sus maletas en mano, afuera una tormenta y un viento abrumador sacuden la oscuridad. A medida que nos acercamos al exterior, empiezan las primeras campanas de una celesta, una vez afuera escuchamos las cuerdas progresivas y extrañas, por debajo, permeando toda sonoridad, se escuchan susurros guturales indefinibles e inteligibles, la música se mezcla con la lluvia y la tormenta, no estamos viendo más que a Suzy esperar un taxi en medio de la tempestad, pero es suficiente para generar escalofríos y lograrnos asustar.

La música no es más que obra de Goblin, banda italiana de rock progresivo que produjo durante los 70s no sólo la banda sonora de Suspiria, sino que de otros filmes del género terror, tales como «Profondo Rosso», también de Argento, y «Dawn of The Dead», el clásico zombie de George A. Romero.

Como tal sinfónica que acompaña a una película del estilo, la atmósfera que construye Goblin es increíblemente ominosa y oscura, pero posee la particularidad de la innovación, el uso de instrumentos variados colabora con la tonalidad. En la canción más conocida de la banda sonora, que recibe el mismo título del filme, tenemos en primer lugar la celesta, encargada de abrir el acto, luego se unen las cuerdas de un bouzouki (instrumento griego similar a un mandolín), y los fuertes susurros similares a lo que escucharíamos en una canción de black metal, más atenuados, sin entenderse, pero lo suficientemente tétricos para completar la canción a medida se suman las percusiones y sintetizadores que aceleran la canción en la segunda mitad.

Sorprendentemente, y al igual que con otras bandas sonoras famosas, la música de «Suspiria» fue compuesta y producida previo a la grabación de la película, guiada por solamente las indicaciones de Argento al momento de contactar a Goblin. El soundtrack habría sido incluso usado durante la filmación, con la intención de que los actores pudieran relacionarse con y entender mejor la atmósfera.

Claudio Simonetti, miembro fundador de Goblin, ha indicado que considera la banda sonora como la “obra maestra” del grupo, y la música que acompaña «Suspiria» ha sido considerada durante años tanto por fans como por varios medios como uno de los mejores soundtracks de terror de la historia, llegando a influir a famosos compositores y directores, como habría sido el caso de John Carpenter, quien se habría inspirado en «Suspiria» para producir la icónica música que acompañaría Halloween.

¡Les dejamos altamente invitados a ver la película y a visitar el trabajo de Dario Argento y de Goblin! «Suspiria» es una experiencia audiovisual muy particular e irrepetible, en donde el sentido estético genera una inmersión absoluta y genial. Les aseguramos que dentro del filme van a encontrar algo que les va a gustar.

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