EFECTODEVIAJE en Bar Bestia:

Perderse para encontrar sentido

“Se siente como ver lo que extrañabas, o respirar un aire nostálgico, puede sonar cansador pero es más bien refrescante,
similar a un efecto de viaje”

Con esta frase inicial, EFECTODEVIAJE da por sentada las bases tanto de su proyecto como de su show en bar Bestia, ocurrido este sábado 6 de junio a las 21 hrs. Por alrededor de 50 minutos, la banda nos llevaría por una experiencia de total trance, con un público que asistió hasta llenar a más no poder el local, teniendo que sentarse hasta en las escaleras para obtener un lugar.

Actualmente, la banda que fue concebida en 2017 ya lleva dos lanzamientos bajo el brazo: los sencillos «Azar» y «Laika». Con estos 5 años de trabajo, entre los que se encuentran un par de conciertos post-pandemia, es que EFECTODEVIAJE llega con una presentación que muestra un proyecto muy compenetrado, y con una expertiz sobre el escenario que se siente desde su primera canción.

Seguido de una introducción musical que le hace honor a su lado más psicodélico, la que contiene la frase mencionada al inicio, narrada por la cantante Martina Cid, viene «Cúspide». Una canción un poco más animada y que sirve para soltar las tensiones de la banda y el público, así como hacer un llamado de atención a lxs oyentes. Es un sencillo que la banda admite haber armado en un día, hecho que de seguro nadie hubiese notado, y que, en cierto modo, muestra una gran calidad como músicxs.

Una pequeña pausa sería el momento para que Felipe Guzmán (guitarrista) nos cuente tanto la anécdota anterior, como para darnos a conocer el título de la próxima canción. «Blackenship» de la banda DIIV sería uno de los dos covers interpretados por el grupo en esta ocasión, como clara muestra de sus influencias. Esta sería cantada principalmente por Felipe, y con apoyo de la vocalista, siendo uno de los temas en los que el guitarrista se muestra más protagonista.

En ningún caso «Blackenship» se siente como una canción de relleno, funcionando muy bien con el ambiente generado por la música, y siendo una gran antesala a las profundidades que nos llevaría «Laika», segundo sencillo de la banda y próxima canción en lista. 

Siendo uno de los puntos más altos de la noche, «Laika» se recibe como una montaña rusa de emociones, con estrofas tranquilas que van aumentando de intensidad para explotar de gran manera en los coros. Definitivamente, una de las mejores interpretaciones de la noche y, más en específico, de Martina, quien muestra una sensibilidad gigante en su canto, y manteniéndote centrado a través de todo el espiral de elementos y caos ocurriendo en el fondo.

Este tema sería la puerta hacia la segunda sección del concierto, y parece ser que después de tanta energía, hablar no tendría mucho sentido. «Olimpo», «Alma» y «Agnosis» marcarían este momento cargado a hacernos sentir en un trance, o posiblemente en un viaje. El ambiente hace hace acordarnos del inicio con cierto aire psicodélico, y te invita a mantenerte hipnotizado.

Ciertamente, esta sección podría considerarse como la más baja y olvidable del evento, sintiéndose un poco planas a veces, llegando al punto de no entender muy bien dónde empieza y termina cada uno de los temas. Sin embargo, no hay nada que nos haga pensar que esto no estaba dentro de los planes, ni que se escapara del ambiente que buscaban crear con esto. Narrativamente funciona y, aunque haya gente que podría no gustarle este bajón, creemos que logra el efecto que buscaban en el público.

No queremos seguir hablando sin antes mencionar el gran trabajo por parte del bajista Adriano Rios y el baterista Vicente Guzmán, quienes muestran una solidez y conexión entre ellos dignas de admirar. Puntos tan importantes que son generalmente olvidados por un sinfín de bandas (incluso de renombre), pero que aquí se pueden ver claras como el agua.

Segunda estrellita al libro: el trabajo de Felipe como guitarra líder y Simón Arteche como guitarra rítmica. Sin duda un dúo maravilloso, cada uno aportando su granito de arena a cada canción, buscando que estos dos granitos nunca sean iguales entre sí. En general, aunque el primero siempre sea más vistoso, ya sea por el rol que cumple musicalmente o por ser el mayor nexo con el público (tal vez eso pueda mejorar), Simón no se queda atrás, siempre mostrando una gran versatilidad, siendo el encargado de los teclados, o incluso teniendo sus momentos de brillar, con solos que varían desde los melódicos hasta los divertidos y ruidosos juegos con los pedales. 

El primer final del show nos trae de vuelta al presente, aunque mirando hacia el futuro. Después de una debida pausa para la banda, nos cuentan que esta última canción, «Fisura», está planeada para ser su próximo lanzamiento. No solo una de sus canciones más enérgicas si nos preguntan, sino también una de las más cercanas a su faceta más rockera, y hasta un poco punk. Una gran despedida para un público que lo único que quería era aprovechar hasta el último minuto.

Pero esto no es todo. Obviamente, el show no puede terminar sin el infaltable bis. Aunque un poco obvio para el público por la falta de su sencillo más querido, esto sirvió para que los asistentes mostrasen el gran cariño por el grupo, pidiendo a gritos una última canción, específicamente coreando el nombre “Nadia Salazar”, apodo que cariñosamente usan sus fans para referirse al sencillo «azar», y que la banda ha contestado de forma amigable por sus redes sociales. Este tema terminó siendo el cierre de la noche. 

«She hangs Brightly», canción original de la banda de rock alternativo Mazzy Star, fue la antesala para este momento final. El tema elegido por la cantante, fue el segundo cover de la jornada. El dato de esta decisión vino de la boca de Felipe, pero podría haber sido deducido fácilmente gracias al notorio cambio de expresión y corporalidad por parte de Martina. Sin duda, otra gran interpretación de la vocalista, con un disfrute de su parte que termina empapando a un público que ya se encontraba totalmente comprometido. Una canción lenta y atrapante que se sintió más corta de lo que realmente es, como la calma antes de la tormenta.

Finalmente, ahora sí que sí, la velada acaba con su mayor hit a la fecha, «Azar». Una canción que, en 6 minutos, logra visitar varios de los mundos que buscan crear. Por momentos relajante o nostálgica, otras veces eufórica e, incluso, bailable a ratos. Con un pequeño aire a rock progresivo, «Azar» parece condensar muchas de las ideas que busca plasmar EFECTODEVIAJE en su música, y presenta una especie de catarsis para el cierre de una noche enérgica y cargada de emociones, para un público que realmente disfrutó a concho todo el show, pero que saltó y cantó a más no poder el coro de esta última canción, junto a la frase “Nada es al azar”.