«Wonderwall» por Maro & November Ultra
¿Podemos visitar otras épocas a través de un pequeño agujero en una pared? ¿Cómo la creatividad de unes muta en la expresión de otres? Pasando por los sesentas y los noventas para llegar a la actualidad, en este martes de covers viajamos por el tiempo de la mano de la cantante portuguesa Maro junto a November Ultra y su versión de «Wonderwall».
El Reino Unido se veía sumergido en los Swinging Sixties, con un auge de las subculturas modernistas y psicodélicas, canalizadas a través del arte, la música, la moda y el diseño. Una respuesta llena de picardía, color y experimentación a los oscuros años postguerra que sumergían a Londres en la penumbra y el sofoco del tradicionalismo. Así, los exponentes culturales del movimiento incluían a personalidades como Mary Quart, David Bailey, Andy Warhol, los Rolling Stones y los Beatles. Es en este contexto que nace «Wonderwall», película psicodélica dirigida por Joe Massot, que sigue la historia del científico Oscar Collins y su vecina, la modelo Penny Lane.
El muro de separación entre las dos viviendas resulta fundamental en la historia, Collins descubre un pequeño agujero en la pared que le da acceso a la vida doméstica de Lane, con quien se obsesiona.
La música estuvo a cargo de George Harrison, quien lanza la banda sonora con el nombre «Wonderwall Music», como su primer proyecto en solitario en noviembre de 1968. Los temas son principalmente instrumentales y tienen una gran influencia india, incluyendo instrumentos tradicionales como el shehnai y el santoor. La portada del disco hace alusión a la trama de la película y su representación de la dicotomía propia de la época: la contracultura conviviendo con el arcaico tradicionalismo inglés.
Casi tres décadas después, Oasis lanzaba su segundo álbum de estudio «(What’s the Story) Morning Glory?». El disco fue un éxito total y constituyó el salto a la fama internacional para la banda, con singles como «Don´t Look Back in Anger», «Champagne Supernova» y «Roll With It» ocupando los primeros puestos en las listas de Billboard y la UK Albums Chart.
«Wonderwall», el cuarto single del álbum, es una de las canciones más conocidas de la banda, posicionada en el puesto 95 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos de Rolling Stone. Nombrada originalmente como «Wishing Stone», durante su composición Noel Gallagher escuchaba el álbum debut de Harrison, que le sirvió de inspiración para completar la letra. La canción hace referencia a “un amigo imaginario que algún día vendrá y te salvará de ti mismo”, como comenta Gallagher, aunque en su estreno se tomara como una dedicatoria a la entonces novia de Noel. El video musical fue dirigido por Nigel Dick, fue grabado en blanco y negro e incorpora elementos teatrales que parecen cobrar vida con el acompañamiento musical de la banda. Existe una versión alterna del video oficial, grabado con una toma única en la que el foco está exclusivamente en Oasis, dejando de lado los elementos teatrales.
Y así, nuevamente ad portas del cumpleaños número treinta del lanzamiento de «Wonderwall» nos topamos con Maro, cantante multiinstrumentista y productora portuguesa, quien se ha posicionado como una de las artistas con más trayectoría en la escena musical de su país. A finales del 2024 se encontraba en la gira de promoción de su disco, «hortelã», lanzado el año anterior. Es un trabajo lleno de intimidad, creado en colaboración con los músicos catalanes Pau Figueres y Darío Barroso, con canciones como «oxalá» y «juro que vi flores», que interpreta junto a la cantante catalana Silvia Perez Cruz. Las guitarras acústicas de los tres apoyan la voz profunda de Maro, en una mezcla de folk y pop que adornan las letras del disco.
Su paso por el Reino Unido tuvo lugar el 7 de diciembre, en la iglesia Hackney de Londres. Al final del concierto, y con la cantautora francesa November Ultra como invitada, Maro decide cerrar con su versión de «Wonderwall», como sorpresa para el público londinense. La interpretación toma un tempo más distendido que el de la versión original, con las guitarras de Maro, Figueres y Barroso proponiendo acordes y florituras nuevas. El acompañamiento acústico distintivo de la artista, además de la intimidad del recinto y la acogida del público, permean esta versión de cercanía. De esta manera, casi como la luz que sale de la ranura en la pared de Massot, recibimos esta versión de «Wonderwall» como un pequeño oasis donde encontrar la colectividad y proximidad que tanto necesitamos hoy.