Mitski: Tiny Desk Concert
Hay artistas que, en pocos minutos, son capaces de transmitir miles de sentimientos. Mitski es una de esos artistas, su sonido está cargado de una emocionalidad pura y cruda, que acompaña con letras desgarradoramente sinceras y profundas.
En este nuevo Lunes de Icónicos, recordaremos la presentación que Mitski realizó en el Tiny Desk en 2015, donde la cantante japonesa-estadounidense se adentró en la emblemática oficina de la NPR (National Public Radio), acompañada tan solo de su guitarra eléctrica y, en menos de 9 minutos, logró entregar una interpretación desgarradora y electrizante.
Su puesta en escena es completamente opuesta a la imagen ultra glamorosa y pulida que suelen proyectar la mayoría de cantantes, Mitski nos muestra su lado más realista mientras se planta en el escenario sin maquillaje que cubra su acné, con un outfit simple y su guitarra negra que emite acordes distorsionados mientras su voz, que en momentos se quiebra, entona con fuerza la letra de las tres canciones.
La cantante empieza su Tiny Desk con «Townie», una canción de su tercer álbum, «Bury Me At Makeout Creek». Tiene un ritmo frenético, marcado por el incesante rasgueo del único instrumento presente en la oficina de NPR. La voz de Mitski se siente potente mientras canta sobre la angustiada rebeldía adolescente y la búsqueda de significado en un mundo donde nada parece tenerlo.
Pero el momento más icónico de este Tiny Desk, ocurre durante la segunda canción. Esta interpretación de «Class of 2013» es una de las más recordadas por los fans de la artista debido a su crudeza que se siente como una puñalada directo a las tripas.
La canción empieza en un tono íntimo y reflexivo, pero hacia la mitad de la canción, empieza a entonar la letra con una potencia única, su voz está cargada de desesperación y coraje. Demostrando que Mitski sabe que su música merece ser escuchada con toda su intensidad y profundidad, con todo el sentimiento.
Mitski toma su guitarra por el mástil y la eleva hacia su cara mientras rasguea las cuerdas al aire. De pronto empieza a gritar la letra de la canción directo al corazón del instrumento, dejando que las pastillas de la guitarra absorban su voz y haciendo que las cuerdas vibren con la intensidad de sus gritos:
“Mom, would you wash my back?
This once, and then we can forget
And I’ll leave what I’m chasing
For the other girls to pursue”
(Mamá, ¿Lavarías mi espalda?
Esta vez, y luego podemos olvidar
Y dejaré lo que estoy persiguiendo
Para que las otras chicas persigan)
«Class of 2013» encapsula la complejidad de la relación fraterna entre la cantante y su madre, muestra los sentimientos contradictorios que se producen en este vínculo, desde el recelo hasta la necesidad de refugiarse en el hogar. Tras los gritos de catarsis dirigidos a su guitarra, la voz de Mitski se torna suave y melancólica mientras cuestiona si tiene permitido seguir soñando.
Por primera vez se dirige al público para anunciar su última canción: «Last Words of a Shooting Star». Esta canción es reconocida como una de las más melancólicas e introspectivas de la artista. Sigue la historia de una experiencia cercana a la muerte en un accidente aéreo, donde el protagonista encuentra confort en la idea de morir.
Mitski canta «Last Words of a Shooting Star» con la mirada perdida, su voz se vuelve suave y calma. Su sonido se aleja del estridente rasgueo distorsionado de las primeras dos canciones, y se vuelve hacia ligeros arpegios que acompañan su melodiosa voz.
El Tiny Desk de Mitski es una presentación icónica. Mitski logra crear una performance única que encapsula a la perfección la crudeza y la melancolía características de la cantante.
En pocos minutos te hace experimentar una oleada de emociones, logra transmitir una carga sentimental que se siente profundamente dentro de ti. Puedes sentir cada emoción guardada entre los rasgueos de su guitarra eléctrica y en cada palabra que pronuncia mientras canta. Mitski no esconde ni adorna la sensibilidad de su obra, la expone a plena vista, dejando que se aprecie con todos sus matices, haciendo que su vulnerabilidad se vuelva poderosa.