«Cherry Wine» de Hozier
TW: Violencia intrafamiliar (física y emocional)
Termina la semana y nos volvemos a encontrar en este domingo de gente triste para no solo hablar de una canción que destaca por su melancolía, sino también de una que dejaría una huella en la lucha contra el abuso y la normalización de la violencia. Siendo definitivamente la canción con la que NO debes pedir matrimonio en medio de un concierto, hoy nos cautivamos con «Cherry Wine» de Hozier.
Tan delicada como cruda, «Cherry Wine» es una balada perteneciente al álbum homónimo del artista, lanzado en 2014. Caracterizada por su melodía suave, Hozier nos narra la perspectiva de una pareja, o, más específicamente, la de una de las personas involucradas, dejando entrever sus dinámicas y la intensidad que rodea la relación, una que con el tiempo se vuelve cada vez más oscura.
Con la resignación como gran protagonista de la primera parte de la canción, nuestre narrador explica que, pese a las actitudes violentas que sufre por parte de su pareja, todo estará bien.
Compara esas acciones y sus consecuencias, desde las palabras hirientes hasta la sangre que brota de los golpes, con algo «dulce y raro como el vino de cereza», en un intento por encontrar belleza dentro de ese dolor.
A medida que avanza la canción, la comparación entre la belleza del amor y lo abruptamente tóxico de la relación se complejiza cada vez más, visibilizando la confusión emocional que viven las víctimas de violencia en círculos de los cuales es muy difícil escapar. Todo esto es captado a la perfección por Hozier, quien, a lo largo de los años, ha llamado la atención del público que percibe la canción desde una perspectiva romántica, aclarando que, aunque la letra pueda sonar dulce, en realidad es profundamente triste y melancólica.
Esta misma ambigüedad llevó a que la canción fuera ampliamente admirada por la crítica, que destaca al cantante irlandés como un intérprete capaz de despertar empatía y cuestionamiento a través de su letra. Esto provoca que, como mencionamos anteriormente, a primera vista se idealice erróneamente ese trato aparentemente dulce, pero que, al comprender su trasfondo, nos haga preguntarnos por qué aquella relación no ha terminado, funcionando como un reflejo claro de nuestra sociedad y de cómo actuamos frente a una víctima, incluyendo la romantización, el cuestionamiento y la duda.
Con Saoirse Ronan como protagonista de su propio video musical, «Cherry Wine» se consolida como una canción realista que, pese al tabú aún presente, pone sobre la mesa lo abrumador y silencioso que puede volverse estar sumergide en una relación tóxica, sin caer en la caricaturización de las víctimas ni en la sobreexposición de estas situaciones por morbo. Incluso llega a funcionar como un llamado de atención para quienes, en circunstancias similares, aún no logran identificar las banderas rojas.
Te recordamos que, si has sufrido violencia, estás en una relación que de alguna manera se siente como esta canción o has sido testige de algo similar, no guardes silencio. La violencia es injustificable y no debe ser normalizada, pese a la existencia de momentos aparentemente divinos. Salir de una situación así es difícil, pero recuerda que no estás sole.
Revisa la guía de como denunciar casos de violencia Aquí