«Shake It» de Charli XCX ft. Big Freedia, CupcaKke, Brooke Candy y Pabllo Vittar

29-07-2023 | Unknown Treasures

Esta semana en Unknown Treasures les traemos uno de los tracks más experimentales creados por Charli XCX, estamos hablando de la oda a moverse y el empoderamiento femenino de «Shake It».

Esta historia comienza a finales de 2017, cuando de sorpresa sale el segundo mixtape de Charli XCX en un año: «Pop 2». Si bien el mixtape está lleno de colaboraciones que exploran los límites del bubblegum bass y el hyperpop, ninguna es tan extrema y agresiva como «I Got It» que suma a Charli con versos de CupcaKke, Brooke Candy y Pabllo Vittar. Cuando en 2019 Charli saca su tercer álbum «Charli» viene con una canción que incluye a las mismas artistas que «I Got It» y suma a Big Freedia. Es esto lo que nos indica que «Shake It» es un sucesor espiritual a «I Got It», en tanto que es un posse cut­ (una canción de rap que incluye a múltiples raperes), pero tiene una energía y un propósito muy distinto.

 

Mientras que «I Got It» es agresiva desde un comienzo, «Shake It» funciona desde la sutileza, solo dejando las grandes demostraciones de intensidad en escasos y muy bien planeados momentos. «Shake It» por lo demás tiene una estructura y sonido mucho más experimental, no tiene un beat constante, sino que la mayoría de la canción funciona a base de silencio, espacio, synths disonantes y manipulación vocal. Por lo demás, y cómo veremos cuando repasemos los diversos versos, es una respuesta femenina al hip hop del sur de Estados Unidos de los años 2000, dando diversas referencias al crunk, snap music, chopped and screwed y ringtone rap.

 Charli en «Shake It» no tiene un verso, ni siquiera un coro convencional, sino que es más bien una anfitriona e introduce a medias los versos de las raperas. Pasa el 90% de su tiempo en la canción repitiendo hipnóticamente “I shake it, I shake it, I shake it, uh” (Lo muevo, uh en español) y el resto suspirando rítmicamente o mencionando a alguna de las raperas. Sin embargo, lo más interesante de su contribución son las diversas manipulaciones vocales que traen A.G. Cook y Nicolas Petitfrère de PC Music. Entre algunas de las versiones vocales que nos trae Charli al comienzo de la canción son: su voz normal (con su típica laringalización), algo que suena como si pudieses data-moshear sonido, su voz dividida en microtonos que hace que suene como si estuviese bajo el agua y otra como si Charli fuese un androide.

Luego de esta introducción Big Freedia tiene el primer verso, la nueva integrante de la posse de Charli. Freedia es un ícono del bounce de Nueva Orleans, un estilo de hip hop ultra energético, por lo que los synths que parecen sirenas de bombero que le ponen de fondo son adecuadas. Además de dichas sirenas, en percusión escuchamos chasquidos de dedos que nos recuerdan al snap music y al ringtone rap. En la parte más icónica del verso a Freedia le piden que mueva el culo como si fuera un perro y un salero, haciendo referencia a «Shake It Like a Dog» de Abel & Kane y «Salt Shaker» de los Ying-Yang Twins, dos clásicos del hip hop sureño de los 2000. Sin embargo, Freedia lo rechaza, decidiendo que lo mueve como ella misma, no como un objeto o un animal, repeliendo además el machismo del hip hop que ella misma está referenciando.

Posterior a vocales sobrecomprimidas de Charli y que suenan como si un elemento digital se estuviese descomponiendo, viene el verso de CupcaKke, una rapera que se ha vuelto viral por su contenido más que hipersexualizado. El comienzo de su verso está rappeado por completo en susurros, referenciando «The Whisper Song» de los Ying-Yang Twins, manipulando su voz, aunque de manera natural en contraste con Charli. El resto del verso se lo pasa haciendo sus clásicas e inteligentes referencias a diversos actos sexuales, cuando de repente aparecen cowbells que suenan gigante, llevando al verso a su clímax.

Entre el verso de CupcaKke y el de Brooke Candy no hay espacio, además de una breve auto-introducción de la mano de Brooke. En su verso se toma una serie de situaciones en que utiliza su propia sexualidad como una manera de dominar y someter a hombres. En más referencias al hip hop sureño, Brooke menciona al Lean, la droga por antonomasia de este estilo de música, popularizada por DJ Screw, quien es el creador del chopped and screwed. En el resto del verso referencia algunas de sus líneas en «I Got It» y aparece de fondo unos gritos fantasmales de Brooke que parecen ser de un banshee y recuerdan al horrorcore de grupos de Memphis como Three-Six Mafia.

Antes de que aparezca el último verso de la mano de Pabllo Vittar encontramos nuevamente la voz de Charli, esta vez cortándose y no alcanza a terminar la frase. Cuando entra Vittar, una drag queen brasileña que se ha hecho espacio en el mainstream a puro pulso, lo hace con toda la potencia de una bomba. Su voz manipulada en conjunto a su energía le da fuerza a cada una de sus palabras rapeadas en portugués. Es de hecho Vittar quien tiene la mejor línea de toda la canción cuando menciona que cuando ella tiene un problema, lo resuelve con talento. Esa frase es tan particularmente arrogante y badass que la única respuesta posible del oyente es reírse y volver a la canción para escuchar como Vittar la pronuncia.

Al final de la canción escuchamos la voz natural de Charli superpuesta sobre otra versión con manipulación digital repitiendo nuevamente cómo lo mueve. Es así como termina una de las mejores y más bizarras canciones del catálogo de Charli XCX, una artista que parece jamás quedarse en un solo lugar sónico. «Shake It» funciona como una respuesta al machismo y la misoginia presente en el hip hop sureño, a la vez que toma sus elementos característicos y los tuerce y los muta para hacer una versión alienígena del género. Vale la pena adentrarse al mundo minimalista y desatado de «Shake It», porque ninguna descripción escrita le puede hacer justicia a la verdadera experiencia sónica de la canción.

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