Ichiko Aoba
Tan solo una guitarra y una voz hipnótica son suficientes para transportarte a otra atmósfera. Bien lo sabe la cantautora y multiinstrumentista japonesa, Ichiko Aoba, quien crea melodías acústicas únicas, donde mezcla sonidos propios del pop, del jazz y del folklore japonés, componiendo canciones etéreas y místicas.
Nacida en la prefectura de Chiba, creció fascinada por los sonidos que la rodeaban, desde el zumbido de los electrodomésticos hasta el gotear de la lluvia. Inició su formación músical a los 17 años, bajo la mentoría del cantautor Anmi Yamada, quien le enseñó a tocar la guitarra clásica y la impulsó a componer sus propias canciones.
Las canciones de Ichiko Aoba te envuelven en su propia atmósfera, transportando a quien la escuche a mundos ficticios inspirados por la naturaleza y por la fantasía creadas por el Studio Ghibli y Disney. Sus composiciones poseen una intimidad única, pues Aoba se inspira en sus propios sueños al momento de crear, dando origen a canciones etéreas y pacíficas.
Su música siempre se ha destacado por su cautivadora instrumentalización acústica. Desde su álbum debut, «Kamisori Otome», publicado en el año 2010, ha predominado el sonido de su guitarra acústica, con la cual interpreta delicados arpegios que acompañan su voz. Aoba incorpora otros instrumentos como el piano, sintetizadores, flauta y clarinete a sus canciones.
La voz de Ichiko Aoba es suave y onírica. Tiene una sensibilidad única y una gran expresividad, que te permiten sentir profundamente sus canciones, sin importar que cante en otro idioma.
Su canción «Asleep Among Endives» transmite una atmósfera íntima y calma, similar a una canción de cuna llena de tarareos afectuosos. La cantautora alarga las frases mientras canta y sus versos están llenos de metáforas inspiradas en la naturaleza.
En «Dawn in the Adan», la guitarra toma mayor protagonismo, con una melodía hipnótica y repetitiva que guía la sonoridad de la canción, siendo acompañada por el aterciopelado sonido de la flauta. Esta canción pertenece a su álbum conceptual, «Windswept Adan» que narra la historia de una chica que es enviada a vivir a una singular isla, funcionando como la banda sonora de una película inexistente, imaginada por la cantante.
Ichiko Aoba ha publicado 8 álbumes de estudio en sus 16 años de carrera musical. Desde el 2020 pública de forma independiente bajo el sello discográfico Hermine, que ella misma creó.
Participó en la banda sonora de la película «Amiko» (2022), ganando el premio a mejor soundtrack en los Mainichi Film Awards. Además, interpretó la canción «The Song of the Wind Fish» en un comercial de Nintendo, que anunciaba el remake del videojuego «The Legend of Zelda: Link’s Awakening».
Los conciertos de Ichiko Aoba tienen un ambiente único. La cantautora japonesa prefiere tocar en espacios íntimos, como teatros, iglesias, incluso en una roca en medio del bosque. Cuando está en el escenario, Aoba toma asiento junto a su guitarra, a un costado del piano. La rodean lámparas que emiten una apacible luz cálida y diversos ramos de flores , además decora su espacio con una gran alfombra.
La estética visual de sus conciertos coincide con la tranquilidad que transmiten sus canciones. La cantautora admitió en el pódcast, «Solid Air», que le gusta que las personas se relajen hasta el punto de dormirse durante sus conciertos.
El cantar en japonés no ha sido una barrera para los cientos de fanáticos que se identifican con sus metáforas de ensueño y su pacífica voz. La cantautora ha logrado conectar profundamente con los corazones y almas de quienes escuchan su místico sonido.
Ichiko Aoba es una artista singular, que ve el mundo con una sensibilidad única que le permite experimentar con su subjetividad. Capaz de crear narrativas complejas, con un ambiente etéreo y onírico que, de forma íntima, te invita a contemplar el mundo que te rodea con otros ojos.