Pulp en Glastonbury
Imagina que, por obra del destino, terminas cerrando uno de los festivales más reconocidos a nivel mundial, marcando para siempre tu carrera y pasando a la historia como una de las mejores presentaciones del evento y quedando inmortalizada en la memoria de muches. Eso es justamente lo que le pasó a la banda que nos recibe en este nuevo Lunes de Icónicos. Preparándonos para su esperado regreso, hoy hablaremos de la icónica presentación de Pulp en el Festival de Glastonbury en 1995.
Los finales de los 90 se sentían en todo su esplendor: el dance sonaba por todos lados, las pistas estaban repletas y las guitarras comenzaban poco a poco a recuperar su espacio en la música popular. El britpop daba sus primeros pasos en la industria y nuevas bandas emergían de distintas ciudades inglesas para demostrar todo lo que tenían para ofrecer. Solo siete días quedaban para el inicio de una nueva edición de Glastonbury, uno de los festivales más consolidados y exitosos del planeta, que en 1995 tendría como acto de cierre nada más y nada menos que a The Stone Roses. O, por lo menos, eso es lo que se creía.
Días antes del inicio del festival, John Squire sufrió un accidente en bicicleta que lo obligó a cancelar la presentación de la banda. Y entonces surgió un gran problema: ¿quién se encargaría de cerrar el escenario principal la noche del sábado? La organización tenía una misión imposible por cumplir, la cuenta regresiva comenzaba a correr. Solo había dos opciones: Rod Stewart o Pulp.
Y tal como si se tratara del destino, Rod Stewart rechazó la oferta, dejando un solo candidato: una banda nacida en Sheffield en 1978, que sabía perfectamente que este podía ser el momento que había esperado durante años. Aunque hoy Pulp es considerada una de las agrupaciones más importantes del britpop, lo cierto es que el camino al éxito no fue inmediato. Durante gran parte de los años 80, la banda sobrevivió, construyendo lentamente una identidad propia, que sus integrantes recordarían como una búsqueda interminable del estrellato.
Con un álbum reciente que comenzaba a llamar la atención, «His ‘n’ Hers» de 1994, Pulp regresó al estudio para trabajar en el disco que terminaría catapultando definitivamente su carrera. Aunque todavía no lo sabían, todo cambiaría en mayo de 1995 con el lanzamiento de «Common People», sencillo que rápidamente se transformó en un fenómeno y que, para el momento en que se celebró Glastonbury, ya era considerada la canción del momento.
La composición conectó de inmediato con toda una generación gracias a su ironía, su crítica social y la forma en que Jarvis Cocker retrataba las diferencias de clase en Inglaterra. Con una mezcla perfecta de sarcasmo, glamour y cotidianeidad, «Common People» no solo convirtió a la banda en estrellas, sino que también ayudó a definir el espíritu del britpop.
Así llegó la esperada jornada del festival. Con más de 100.000 asistentes aguardando la presentación, el grupo subió al escenario, preparado no solo para tocar, sino también para debutar algunas canciones de su próximo lanzamiento, «Different Class». Lo que pudo haber sido un reemplazo de última hora terminó siendo el momento exacto en que Pulp pasó de ser una banda querida en el circuito alternativo británico a convertirse en un fenómeno mundial.
Con un carisma inigualable, Jarvis Cocker se robó la atención y el corazón de les presentes mientras bailaba, saltaba, reía y recorría el escenario con una energía imposible de ignorar. Canciones como «Do You Remember the First Time?», «Sorted for E’s & Wizz» y «Disco 2000» hicieron cantar a una multitud completa que, a medida que avanzaba la noche, entendía que estaba presenciando algo irrepetible.
Pero el verdadero punto cúlmine llegaría al cierre. Frente a una multitud completamente eufórica, Pulp interpretó «Common People», desatando la locura total en el lugar. Miles de personas saltando al mismo tiempo, el barro clásico de Glastonbury cubriendo al público y un escenario completamente entregado hicieron que aquel momento quedara grabado para siempre en la historia del festival. No era simplemente un show exitoso: era el nacimiento definitivo de una banda que, desde ese instante, pasaría a formar parte de la cultura popular británica.
No era de extrañar que, tiempo después, «Common People» fuera elegida como la canción que definió el britpop, movimiento que consolidó a Pulp como una de las bandas más reconocidas de Inglaterra y como una de las “cuatro grandes” junto a Oasis, Blur y Suede.
Meses después, «Different Class» sería lanzado oficialmente y se convertiría en uno de los discos más importantes de toda la década. Temas como «Mis-Shapes» y «Disco 2000» consolidarían el enorme momento creativo que atravesaba la banda, mientras la figura de Cocker se convertiría en una de las más reconocibles e influyentes del Reino Unido. Esto no pasaría desapercibido para el cantante, quien en el documental, «Pulp: The beat is the law»; confesaría que la rapidez del éxito lo abrumó. En sus palabras, diría que todo el auge de Pulp se sentía como llegar a la Luna y que no supo cómo manejarlo.
Y aunque han pasado más de 30 años desde aquella noche, la presentación de Pulp en el Glastonbury Festival sigue siendo recordada como uno de los momentos más emblemáticos de su historia. Una prueba de que, a veces las oportunidades más importantes llegan cuando menos se esperan, y de que existen conciertos capaces de cambiar para siempre el destino de una banda. Y un recordatorio para nosotres de la gran historia detrás de una banda que, dentro de muy poco, volverá a nuestro país para deslumbrarnos no solo con su talento, sino también con su legado, ya que, tal como mencionan, merecemos más Pulp.