«Cry» de The Sundays
Arrancó una nueva temporada de Cáncer, considerado uno de los signos más sensibles del zodíaco. Como tal, una variedad de artistas han plasmado su casa solar en sus obras. En este domingo de gente triste, recordamos a una de ellas a través de su banda: nos referimos a Harriet Wheeler y The Sundays con la canción «Cry».
Compuesta por el guitarrista David Gavurin y la propia Wheeler, quien cumple 63 años el próximo 26 de junio, la canción apareció como segundo sencillo del tercer y último álbum de estudio que publicó el grupo, «Static & Silence» (1997). Si el primer adelanto del disco había sido la alegre «Summertime», dos meses después demostraron una vez más las luces y sombras que les caracterizaron desde el inicio de sus carreras.
El tema parte con un riff lleno de nostalgia de Gavurin, sentimiento que se amplifica cuando parte la voz de la frontwoman, quien abraza el duelo tras perder o dejar a alguien atrás. “But I’m so oblivious, to the dark, to the light, it’s all the same” (Pero soy tan ajena a la oscuridad, a la luz, es todo lo mismo), canta Harriet en la primera estrofa.
“‘You gave me so much, and now it’s of the earth, and it makes me cry’” (Me entregaste tanto, y ahora le pertenece a la tierra, y me hace llorar), continúa pasando directamente al coro, donde se une al guitarreo con el cual su compañero había iniciado la canción.
Harriet Wheeler y David Gavurin se conocieron y enamoraron como estudiantes de la Universidad de Bristol a finales de los 80, un vínculo que los llevó eventualmente a formar una banda. Sin embargo, a diferencia de muchos músicos famosos que soñaban con ser estrellas, ni ella ni él esperaban concretar una carrera en la industria.
“Fue en gran parte por miedo a no tener que pasar sentados en la misma habitación todo el día”, comentó la cantante cuando le preguntaron qué los llevó a empezar a componer juntos, en una entrevista a la extinta revista británica Melody Maker; tras el explosivo éxito del clásico álbum debut, «Reading, Writing and Arithmetic» (1990).
La crítica y el público asoció de inmediato el sonido de The Sundays a agrupaciones como The Smiths o Cocteau Twins, pero ciertamente había algo distinto en ellos, una capacidad de fluir hasta que dejara de sentirse correcto, algo que supera a la ambición obligada que termina destruyendo a tantos grupos.
Junto al reclutado bajista Paul Brindley y el baterista Patrick Hannan, la cantante y el guitarrista iban a darle cuerda a su llama compositiva durante dos álbumes más. «Blind» llegó en 1992 y, cinco años más tarde, con el mencionado «Static & Silence», dijeron basta.
La historia del cuarteto terminó tal como comenzó, con Harriet y David dando el paso que mejor funcionara en ese momento, sobre todo luego de convertirse en padres en 1995, lo que precisamente retrasó el lanzamiento de aquel último álbum.
Tras un último concierto en diciembre de 1997, es como si The Sundays se hubiese esfumado de la superficie, no sin antes dejar un abrazador último rastro de espuma. Hoy, «Static & Silence» suena más que nunca como un anochecer en la playa, y escuchar «Cry» en particular parece ser el mayor acto de aceptación de los fanáticos, quienes, tal como dice la canción, mantienen cerca a la banda como “una foto en un marco”.
En la segunda estrofa del penúltimo track del disco, la inolvidable voz de Wheeler se aferra a los recuerdos, y luego del estribillo y un intermedio instrumental; se prepara para seguir adelante una última vez.
“You’re with me so much, though you’re never with me anymore, and it makes me cry” (Estás tanto conmigo, aunque ya nunca lo estás, y me hace llorar)”, canta antes de un último coro, inundada por un sentido de permanencia y eterna melancolía.
Han pasado casi tres décadas desde el último año en actividad que tuvo The Sundays, pero aun cuando siempre existirá el deseo de un regreso, hay un respeto por cual sea el presente de Harriet Wheeler y David Gavurin, considerando la gran importancia que siempre le dieron a su vida privada. La pareja dejó la industria sin bombos ni platillos, y pese a que nunca volvieron a dar una entrevista, la versión aceptada es que se dedicaron a ser familia. Es suficientemente satisfactorio saber que Billie, la bebé que nació entre la fama, hoy es Dra. en Filosofía de la misma universidad en la que se conocieron sus padres.
Para quienes sufren el reducido catálogo que dejó el grupo, solo queda escuchar una vez más canciones como «Here’s Where The Story Ends», «You’re Not The Only One», «Love», la misma «Cry» o cualquier otra de sus tres álbumes. Puede que en algún momento, cuando menos lo esperemos, tengamos una actualización de la pareja, y ese será, sin lugar a dudas, un gran día.