«Hype!»
A propósito de numerosos discos denominados dentro de la categoría grunge que cumplen 35 años, entre ellos: «Uncle Anesthesia» de Screaming Trees, Temple of the Dog y su homónimo, «Ten» de Pearl Jam, «Nevermind» de Nirvana y «Badmotorfinger» de Soundgarden, es que resulta sumamente interesante revisar un documental que muestra el contexto social y los paisajes que permitieron el surgimiento de muchas de estas bandas, el inesperado impacto que tuvieron en la historia de la música y su innegable legado en la actualidad. Hoy, en Jueves de cine, reseñaremos el documental «Hype!» (1996) dirigido por Doug Pray y la representativa banda sonora que lo acompaña.
¿Por qué escuchamos cierta música y otra no? ¿Qué nos hace repetir una y otra vez esa canción, aunque nos haga sufrir? ¿Tiene esto que ver con la música que escuchamos en la adolescencia y que no logramos soltar?. Tal vez, porque esta forma de hacernos uno con el arte opera en nosotros como una segunda piel que nos protege de lo adverso del mundo, es algo que nos permite sostenernos mejor.
Algo de esto, es lo que apela y explota este documental sobre la escena del grunge en Seattle, Estados Unidos. Este documental retrata a la perfección cómo este movimiento nació precisamente de esa necesidad: una respuesta musical cruda, ruidosa y honesta al nihilismo de una generación aquejada por traumas transgeneracionales, de un capitalismo brutal, el rechazo a la superficialidad ochentera y al aislamiento territorial.
Primera aclaración: las bandas presentadas en el documental no todas se identifican con la categoría grunge ni todas pueden ser equiparadas a ello. Aunque el mercado así lo diga y lo quiera, el lente de Pray es claro y crítico con esta idea, gracias a la investigación casi arqueológica que busca mostrar las diversas raíces de este movimiento y la particularidad de cada agrupación. A través de entrevistas con miembros de bandas poco conocidas y otras que llegaron a ser exitosas mundialmente, así como con los creadores del icónico sello discográfico Subpop (que albergó a Green River, Soundgarden y Nirvana), y otras personalidades importantes para la escena como fotógrafos y artistas, «Hype!» nos muestra cómo el «sonido de Seattle», nacido en garajes húmedos como un refugio emocional, terminó empaquetado en pasarelas de alta costura (Marc Jacobs) y contratos millonarios, perdiendo en el camino la originalidad e inocencia de formar bandas con los amigos.
El crear música o verla en vivo y participar de la escena, para la mayoría de los entrevistados operó como un espacio seguro, como un escudo ante lo brutal de la realidad, pero a la vez como un foco de generación de comunidades, como un movimiento contrainstitucional ante lo predominante del individualismo gringo. Resulta sorprendente ver cómo muchos de los miembros de las bandas se conocían y colaboraban entre sí. Evidentemente tampoco era perfecto, y existía la competencia y la sensación de injusticia. Kim Thayil, guitarrista de Soundgarden lo deja muy claro. También, Eddie Vedder, vocalista de Pearl Jam, quien señala el pudor de haber recibido más atención mediática que otras bandas que, a su parecer, merecían ser más conocidas.
El documental está lleno de joyas en relación a lo visual de esa época, desde flyers históricos, fotografías icónicas de Charles Peterson, a múltiples presentaciones en vivo de estas bandas. Es más, es uno de los pocos espacios donde aparece la primera presentación de «Smells Like Teen Spirit» de Nirvana y el posterior impacto y cambio que ésta generó. Además, presenta una mirada de género interesante, mostrando el rol y participación de mujeres como trabajadoras de la industria musical, como Susan Silverman, manager de Alice in Chains y Soundgarden, o Megan Jasper de Subpop que se burló de la revista New York Times inventando un idioma “puramente grunge”.
El documental también presenta artistas de bandas como 7 Year Bitch, Fastbacks, y The Gits. Sobre esta última, se aborda brevemente la trágica historia de Mia Zapata, su vocalista, quien fue violada y asesinada tras una presentación en 1993. De hecho, su canción «Second Skin», aparece en el documental como un quiebre interesante pero necesario de la maquinaria en que este movimiento se estaba convirtiendo. En este sentido, muchas personas que participaban de estos grupos se posicionaron políticamente sobre distintos temas que aún nos resuenan, como el derecho al aborto y la denuncia de la violencia de género.
Si te gusta la música noventera, «Hype!» es un documental indispensable de ver, nos recuerda que antes de las etiquetas y la explotación comercial, estas canciones fueron el refugio de una juventud desamparada. Un recordatorio de que la música, en sus distorsiones más crudas, sigue siendo esa segunda piel indispensable para sobrevivir a la intemperie del mundo. Algunas de las bandas/presentaciones menos conocidas que aparecen pero que vale la pena investigar y escuchar del soundtrack son: Fastbacks, Flop, Supersuckers, Tad, 7 year Bitch, The Gits y Flop. Y lo mejor de todo es que el documental se encuentra disponible en Youtube, para que puedas ir a disfrutarlo y rememorar esta época cuando quieras.