THE AVALANCHES LANZA SU CUARTO ÁLBUM «NO BAD MEMORIES»
Para The Avalanches, cada álbum comienza con una obsesión: una sensación medio olvidada o un sonido perdido que se niega a permanecer enterrado. Para que fluya la creatividad, debe existir un catalizador imaginativo que impulse al grupo —Robbie Chater, Tony Di Blasi y Andy Szekeres— a seguir un camino, aunque al final de lo que a veces ha sido un largo viaje terminen en otro lugar.
The Avalanches regresan con un nuevo álbum inspirado en las formas, mágicas e insidiosas al mismo tiempo, en que la publicidad y la tecnología de marca se entrelazan con nuestros recuerdos. Se trata de una oda ambivalente al poder nostálgico de las melodías publicitarias, los sonidos de inicio de dispositivos y sistemas propietarios, y los logotipos sonoros olvidados hace mucho tiempo. Puede que las mejores cosas de la vida sean gratis, pero la infancia y los productos de entretenimiento corporativo están completamente entrelazados.
Por primera vez, un álbum de The Avalanches viene acompañado de una obra audiovisual: una película de 35 minutos que combina acción real, collage y animación. Tanto el álbum como la película comparten el mismo título: «No Bad Memories» (Sin malos recuerdos), una especie de sample en sí mismo, pues el título proviene de un antiguo eslogan publicitario de un disquete de cinco pulgadas.
Junto a vocalistas como Karen O, John Glacier y Rivers Cuomo, algunos de los colaboradores de No Bad Memories son auténticos virtuosos en el arte de trabajar con este tipo de residuos digitales. Entre ellos se encuentran el pionero de la glitchtrónica Ryoji Ikeda; el audaz productor y multiinstrumentista Portraits Of Tracy; el experto en deconstructed club Errorsmith; Haruomi Hosono, fundador de Yellow Magic Orchestra; y la innovadora tunecina del footwork, Khadija Al Hanafi. Otros, como la compositora de música electrónica Suzanne Ciani, contribuyeron a definir el propio lenguaje sonoro de la publicidad moderna gracias a su trabajo pionero en la creación de identidades sonoras para empresas como Coca-Cola y Atari.
Dispersos entre las canciones aparecen interludios alucinatorios que parecen anuncios publicitarios procedentes de otro universo. «Superfun!™» imagina una consola de videojuegos retro en la que Mike Patton y el actor Haley Joel Osment se enfrentan cara a cara en una parodia brillantemente absurda de la época de las «guerras de consolas» entre Nintendo y Sega.
Como antesala al lanzamiento del álbum, está el sitio web Takumi Digital Archives, presentado como una empresa matriz que «almacena tus recuerdos más preciados». Poblado por productos de consumo reales e imaginarios, el sitio ha servido de hogar para fragmentos del universo de «No Bad Memories».