Jota Ampuero lanza «Algo tienes que inventar», su primer larga duración
«Algo tienes que inventar», le decía su abuela a Jota Ampuero, a modo de advertencia para que no le contara a nadie que vivían en un bar que ella regentaba. Hoy, esa frase cobra una nueva vida con el primer álbum de larga duración del artista de Valparaíso, que encontró en ella no solo la obligación de aparentar cuando era niño, sino también la libertad de crear nuevos mundos a través de la música y las artes visuales.
Confesiones de un millennial en ocho canciones en las que abunda una honestidad brutal, necesaria. Así es «Algo tienes que inventar», un disco que busca poner las letras –las historias, las penas, las anécdotas que contamos con una mueca extraña en la cara– en primer plano. «Este trabajo muestra que soy un tipo más retro que habla de la vida más adulta: confesiones, dolores, amores, asumir los cagazos, aceptarlos y seguir. Son canciones sencillas, directas, al hueso. Quizás nunca había sido tan honesto con las letras como ahora”, dice el artista.
Trabajado junto al productor Yaima Cat y al historiador y poeta Matías Hermosilla, el álbum apuesta por una instrumentación austera, con un fuerte protagonismo de la guitarra de palo y un regreso al formato clásico de la canción de radio, ahí donde el coro importa y se queda con nosotros por un rato largo. Es en esa búsqueda pop y autobiográfica que el cancionero de Jota Ampuero encuentra la manera de volverse familiar para cualquiera.
Y aunque el punto de partida es personal, Jota buscó otras voces para ampliar el relato. Rosario Alfonso, Matías Ávila (Candelabro) y Simón Campusano (Niños del Cerro), amigos de hace años, participan en «Enero» y «Autoayuda», respectivamente. También agradece la generosidad del quilpueíno Felipe Díaz, quien grabó guitarras y bajos en la mayoría de las canciones, y de Vicente Godoy, que aportó guitarras acústicas en dos temas.
Tras una vida manteniendo separados sus universos creativos –la música y las artes visuales–, este año Jota Ampuero decidió reunirlos en un mismo lugar. Cada una de las canciones del álbum tiene una pintura asociada, llevando el imaginario del disco al plano visual con témpera y látex, en una exposición que se inaugura este 21 de octubre en Citylab y que se extenderá hasta el 28 del mismo mes, con entrada liberada.