«Siren Song» de Bat For Lashes

02-08-2026 | Gente Triste

Intentar convertirse en el «ideal» de la persona amada puede ser frustrante, difícil y hasta imposible. Por eso, lo más común es recurrir a un alter ego. Y eso es justamente lo que hace Natasha Khan, más conocida como Bat For Lashes, en su disco «Two Suns», sobre todo en la canción «Siren Song», de la que hablaremos en este nuevo Domingo de gente triste. Una canción que nos muestra a Pearl, quien, a pesar de los múltiples ropajes y roles que se pone para intentar encajar en el «deseo» del otro, siempre termina fallando. El amor y el enamoramiento son cosa de melancólicos: la actividad perfecta para un domingo. 

«Siren Song» es la sexta canción del disco «Two Suns», lanzado por Bat For Lashes en agosto de 2009. Mismo que retrata el modo en que una relación empieza a quebrarse, funcionando como la crónica de algo inevitable, a pesar de todos los intentos por recomponerla. A lo largo de la historia conocemos a Pearl, quien recurre a la ilusión para intentar ver belleza incluso en los momentos difíciles, guiándonos entre la dualidad: el amor y el desamor, los encuentros y los desencuentros.

Ese es justamente el problema de Pearl: por más que se esfuerce en ser la mujer que el otro desea, al escuchar el llamado de las sirenas, afloran sus deseos más inconscientes, esos que no calzan con su alter ego de «mujer perfecta». Khan recurre al mito de las sirenas, cuyo canto hipnotiza y confunde a los marineros, impidiéndoles volver a casa; para representar ese instante en que el llamado le recuerda a Pearl quién es en realidad.

Todo marcha bien hasta que comienza a escuchar ese llamado, marcado por el frenesí de los instrumentos, que insiste hasta volverla casi malvada: ‘Til the siren come calling, calling / It’s driving me evil, evil”. El tema se acelera, genera tensión y prepara a Pearl para su caída.

Ella es el alter ego: la mujer, pareja y esposa perfecta para ese hombre. Desea una familia, desea estar con él… a pesar de sí misma. Se aferra a la ilusión para creer que puede acallar sus propios deseos. A pesar de los ropajes, que exigen múltiples esfuerzos y sacrificio, que deberá vestir. Se canta a sí misma y le canta a él: «In the morning I’ll make you breakfast / In the evening I’ll warm the bed / And I’ll always be happy to kiss you / Promise I’ll never get sad» (En la mañana te prepararé el desayuno / En la noche calentaré la cama / Y siempre estaré feliz de besarte / Prometo que nunca estaré triste). Y Pearl, en verdad, lo intenta a lo largo de toda la canción.

Pero las sirenas son muy poderosas y, con su canto, le recuerdan a Pearl quién es ella también. Porque aquí no se trata de determinar qué faceta es más verdadera: ambas lo son. La mujer que dice «I’ll be good / I think I could / Be all you would want and more and more» (Seré buena / Creo que puedo / Ser todo lo que quieras y más y más), así como «My name is Pearl and I love you / The best way I know how / My blonde curls slice through your heart» (Mi nombre es Pearl y te amo / De la mejor manera que sé hacerlo / Mis rizos rubios se abren paso hasta tu corazón) son una misma persona. Pearl, o Natasha, es una mujer compleja, y eso es justamente lo que plantea la canción: que estar con alguien nunca puede reducirse a una sola dimensión; de lo contrario, no estamos viendo ni escuchando realmente al otro, sino enamorándonos de una ilusión, de quien queremos que sea. Ese hechizo opera tanto sobre el otro como sobre nosotros mismos.

Sin embargo, a pesar de que el temor a que la relación se rompa es muy poderoso para Pearl, ella decide seguir adelante. Su temor tiene fundamento, pues la fractura ya ocurrió antes: «And the siren come calling / It won’t be long / Until you’re running» (Y la sirena comenzó a llamar / No pasará mucho tiempo / Antes de que salgas corriendo). Alguien ya huyó de su lado y ella sufrió las consecuencias. Aun así, esta vez más consciente de sus propios deseos, Pearl advierte al otro que esa parte de ella puede volver a aparecer. Ahora depende de él decidir si quiere quedarse o no, porque Pearl ya sabe que, con el paso de las olas, el ropaje termina por desintegrarse.

«The Crow» (1994)

La película «El Cuervo» (1994), dirigida por Alex Proyas, no solo marcó un hito cinematográfico bajo un diluvio...

«Suspiria» (1977)

Hay películas de terror que se recuerdan por una escena, un personaje o una historia en particular. Otras, en cambio,...

«Head Over Heels» por Magdalena Bay

Seguramente, más de algune de ustedes habrá experimentado las emociones que conlleva un enamoramiento repentino: se...

«Willing and Able» de Noah Kahan

Hoy, en este nuevo domingo de gente triste, nos reunimos para hablar de una canción que refleja a la perfección esa complejidad. Nos referimos a «Willing and Able», de Noah Kahan.

«I Want You» por Fiona Apple

Si queremos sentir profundamente y sufrir por un desamor, puede ser una buena idea escuchar «I Want You» de Elvis...

«American Football (LP1)»

Nuevo domingo, y hoy les hablaremos del debut homónimo de American Football, un disco que, sin proponérselo, terminaría convirtiéndose en una de las obras más influyentes de su tiempo.

So! YoOn

Estando en nuestro último trimestre del año, junto a un octubre de clima cambiante, hoy presentamos a una artista...

«Boys» por Wolf Alice

En este martes de covers recordamos «Boys», la rendición de los londinenses, Wolf Alice al hit de Charli XCX, devolviéndole así la mano a la cantante que hizo lo propio antes con la clásica «Don’t Delete The Kisses».

«Hype!»

Hoy, en Jueves de cine, reseñaremos el documental «Hype!» (1996) dirigido por Doug Pray y la representativa banda sonora que lo acompaña.

«Jar Of Hearts» por Twenty One Pilots

¿Alguna vez te has encontrado a solas, en medio de la noche, escuchando canciones que sabes perfectamente que te van a...