Festival En Órbita
Ser raro es lo más cool que se puede ser
Reseña por Jota
Fotografías por @barbarapaz.ph (vía @en_orbita)
El fin de septiembre trajo consigo bastantes cosas; el fin del invierno, el inicio de la primavera y, por supuesto, el regreso, luego de 8 años, de uno de los festivales más importantes de música alternativa como lo es En Órbita, el autoproclamado festival de las bandas raras.
La casa de acogida para todos estos sonidos extraños y toda esta gente rara que se vió atraída a ellos fue Basel, un espacio en las alturas del barrio independencia que de entrada pone a prueba tu estado físico con unas escaleras que parecen interminables, pero que al llegar arriba te recompensa con una vista hermosa a la ciudad, la barra con un menú lo suficientemente variado para ser un festival, un espacio para fumadores al aire libre (que claramente no iban a bajar y subir esas escaleras cada vez que quisieran un cigarro) y un detalle que no se toma tanto en cuenta, pero tener baños en buen estado se agradece en cualquier recinto.
Día 1
La primera noche comenzó puntual con la psicodelia de Dinastía Moon. La agrupación oriunda de Cartagena, deleitó en el escenario a un público tímido al inicio, pero que poco a poco fue sucumbiendo a sus ritmos y entregándose al baile. Sorprendió el virtuosismo de sus músicos y la mezcla de sonidos afrolatinos y orientales con un toque de rock, acompañados de sus visuales coloridas proyectadas en todas las pantallas disponibles. Fue una introducción apropiada para lo que sería el festival.
Media hora después de terminar el set de los chilenos, llega al escenario la agrupación londinense Dry Cleaning, liderada por Florence Shaw. Esta es una propuesta algo extraña, propia de este festival, que desafía la lógica de lo que uno espera; por un lado, está el sonido estridente de la banda, sus guitarras eléctricas, el bajo con riffs intrincados y la batería con mucha energía, y por el otro, está la voz hablada de Florence, que parece estar incluso en otro espacio, moviéndose en sintonía aparte. El contraste es muy interesante y se fue ganando a la audiencia de a poco.
Your content goes here. Edit or removeSu último álbum, «Secret Love» de este año, fue el protagonista de su set, y a pesar de repasar temas más clásicos como «Magic Of Meghan» o «Evil Evil Idiot», la canción encargada de abrir este último trabajo, «Hit My Head All Day», fue uno de los puntos más altos del concierto en cuanto a la reacción del público. Los fans acérrimos quedaron encantados, y de seguro consiguieron más de un seguidor nuevo con su inusual puesta en escena. this text inline or in the module Content settings. You can also style every aspect of this content in the module Design settings and even apply custom CSS to this text in the module Advanced settings.
Para terminar de coronar la noche, llega el esperado regreso de Blonde Redhead, luego de 14 largos años de ausencia en nuestro país.
Una espera que sin dudas dió sus frutos al reencontrarnos con Kazu Makino y los gemelos Amedeo y Simone Pace, cuya compenetración en el escenario no deja de sorprender.
Entraron al son de «El Derecho de Vivir En Paz» de Victor Jara, entre gritos y aplausos, y lo que hicieron con sus instrumentos fue magia pura. Las canciones sonaban enormes, estratosféricas, construidas poco a poco por cada integrante, añadiendo texturas y cada vez más fuerza. Parecía un show destinado a un espacio muchísimo más grande, tanto que Basel se desbordó de la energía que transmitían.
Clásicos como «Spring and by Summer Fall» y «Dr Strangeluv» fueron coreados por un público que parecía completamente absorto, pero también tocaron joyas de su último disco, como «Kiss Her Kiss Her» y «Snowman». También sorprendieron con «Distilled», perteneciente a su álbum de 1998, «In an Expression of the Inexpressible», que tocaron por segunda vez en más de 16 años.
Además, Kazu contó al público, antes de tocar su último single, «Blood Spilled», que también era la segunda vez que la tocaban en público, y que esperaba que esta vez saliera mejor; acto seguido tienen la primera y única falla técnica en todo su show, lo que fue tomado con humor, quedando como una de las mejores experiencias de la noche.
Día 2
La segunda jornada (luego de enfrentarnos a las terribles escaleras) nos recibió con Dënver, el dúo chileno compuesto por Mariana Montenegro y Milton Mahan, que se encargaron de recuperar la energía e intimidad que los consolidó en la escena musical, demostrando una química renovada entre ellos. El sonido elegante y cuidado de su indie pop logró conectar con el público, además de la nostalgia que producen sus canciones más clásicas como «Revista de Gimnasia» o «Diane Keaton». También, se coreó su sencillo del 2025, «Bien tu Mal», y se dió un momento muy bello e íntimo para tocar el single homónimo de su próximo álbum «Qué Muere En Invierno».
El show de Beach Fossils comenzó varios minutos tarde, detalle que destaca solo porque hasta el momento, todas las presentaciones habían comenzado muy puntuales, y qué son unos minutos versus los casi 10 años de espera desde su última visita, así que el mal rato se olvidó rápidamente con la energía de los neoyorkinos, que constantemente interactuaron con el público y lograron cautivar.
Tocaron bastantes nuevos éxitos pertenecientes a su último álbum «Bunny», como «Don’t Fade Away», «Seconds» y «Numb». El público coreó «Sugar», hubo un momento muy especial en el cual el escenario fue iluminado solamente por las luces de los celulares de la audiencia mientras tocaban «Sleep Amnea», y cerraron con uno de sus más grandes clásicos, «Daydream».
Para quienes aún conservaban energía, la noche siguió con la música electrónica de Alejandro Paz, Diegors y Andrea Paz en una fiesta que se extendió hasta casi las 5 de la madrugada con la adrenalina a tope. Para quienes ya habían exprimido todo lo que tenían en el show de Beach Fossils, el festival terminó ahí, con una larga escalera, pero esta vez de bajada, menos mal. Un festival con una gran selección musical, con un sonido impecable y una muy buena energía en el público, que esperamos se repita el próximo año con una parrilla de artistas que ya queremos conocer.